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Archive for 30 enero 2011

Silencio de complicidad

 

Transcurrieron los días y los medios de comunicación oficial de la isla no dan noticia respecto a los últimos acontecimientos ocurrido con uno de sus cinco héroes, Gerardo Hernández Nordelo. El panorama es insólito, demasiado silencio para tratarse de la causa de los cinco.

Ni la mesa redonda ni Granma se han pronunciado sobre la contradictoria declaración de Gerardo, un hombre que según el gobierno, sacrificó los mejores años de su juventud para salvar a su pueblo. Ni tanto, mas sacrificada es la misión de los médicos cubanos en Venezuela.

Esa, tampoco es una inmolación, si se compara con el premio de poder adquirir una vivienda y los insumos necesarios para amueblarla. Hecho casi imposible de lograr dentro de la isla. No son pocos los cubanos, más los jóvenes, que desean una misión en el imperio más rico y prospero del planeta.

Sacrificio es permanecer en prisión cargando las culpas de otros, que disfrutan de plena libertad. No obstante los cinco asumieron los riesgo, también le toca cargar con las consecuencias. A pesar del la mudez de la isla, no creo que los hechos los haya tomado por sorpresa. Más bien el gobierno sabía cuál sería la declaración su mayor Avispa.

La contradicción entre las declaraciones de Gerardo y la posición del gobierno cubano respecto al derribo de dos avionetas de la organización Hermanos al Rescate en 1996 y que cobró la vida de cuatro personas, parece más bien una última jugada para intentar reducir la condena del espía jefe, condenado a dos cadenas perpetuas mas 15 años de privación de libertad por conspirara para cometer asesinato.

La sentencia fue ratificada por la Corte de Apelación del Onceno Circuito de Atlanta. Según Granma en su publicación el 20 de agosto de 2010, esta “supuso una evidencia, no demostrada”. No hay dudas que sabían cuál sería el nuevo alegato de la defensa. Reconocer que las aeronaves fueron derribadas en aguas internacionales y que él no sabía las intenciones al respecto, del gobierno de la isla.

Sin embargo, no parece que haya un divorcio entre el espía y sus jefes. Desde hace meses esperaban el pronunciamiento del gobierno norteamericano respecto a la petición de habeas corpus a favor de Gerardo. Recursos extraordinario establecido en la ley norteamericana para los casos cerrados como el de Hernández Nordelo.

Así lo hizo saber Ricardo Alarcón de quesada, presidente de la Asamblea Nacional, quien tiene asignada la tarea gubernamental de cacarear la causa de los cinco en cada escenario internacional que pisa. El mismo que llama inmoral al gobierno norteamericano, pero representa a uno, que no tiene escrúpulos en asesinar a sus contrarios.

El silencio sobre las declaraciones de Gerardo no es de sorpresa, más bien es complicidad. Sin embargo, el pueblo de Cuba permanece ajeno a los hechos, a pesar de ser el que paga los gastos de la campaña propagandista, que incluye coloquios internacionales y los 111 comités por la liberación de los cinco, creados por todo el mundo.

Categorías:Artimañas comunistas

Rigurosa y severa justicia revolucionaria

Los cienfuegueros Bárbaro López Villavicencio de 44 años de edad, y Rafael Felipe Martínez Irizar de 41, ambos de la raza negra y adictos al alcohol, a mediados del 2009, acordaron llevarse una embarcación para salir del país destino México, y de allí, a los Estados Unidos.

En la configuración del plan distribuyeron las tareas. Martínez Irizar sería el encargado de localizar personas solventes, interesadas en abandonar el país, como una forma de obtener ayuda para sufragar los gastos de la operación. López Villavicencio buscaría el combustible y al patrón de la embarcación, a quien le pagarían por fingir un secuestro.

Pablo Gómez Castillo, un oficial de la contrainteligencia, denunció los hechos. Aun no tenían en su poder ni un litro de petróleo, cuando ambos fueron detenidos. El tribunal de Cienfuegos los declaró responsables, en concepto de autores, de un delito de salida ilegal.

Ninguna de las evidencias apreciadas por el tribunal pudo arrojar las fechas exactas de la comisión de la acción delictiva imputada a los acusados. El órgano de justicia estimó pruebas documentales sobre el lugar de la ideación del plan, de las averiguaciones e intentos por comprar petróleo, entre los días finales de mayo y principio de junio del 2009.

El hecho delictivo fue probado exclusivamente por declaraciones de los testigos y los inculpados, quienes en el acto de juicio oral confesaron haber ideado un plan que nunca llevaron a la práctica. En vano trataron de argumentar un desistimiento. El tribunal no lo valoró porque “ante las detenciones estuvieron haciendo gestiones y averiguaciones en torno al logro de los objetivos propuestos”.

El ‘peligroso plan’ “felizmente no aconteció gracias a la actuación oportuna de las autoridades”, que ante la detención de los enjuiciados impidieron el desarrollando de la ilegal actividad. Un reconocimiento por parte del tribunal en su fallo, a la Unidad de Delitos contra la Seguridad del Estado en Cienfuegos, órgano encargado de la ‘investigación criminal’.

De nada valió que el fiscal reconociera, en sus conclusiones provisionales, que López Villavicencio “pensó hablarle para la misión” al testigo Rafael Jiménez Solís, capitán del ferro y de la patana que los acusados idearon secuestrar, sin embargo, “no lo llegó a concretar”.

Tampoco sirvió que “En el sumario fueron explicitas y detalladas sus confesiones, al punto de ayudar al esclarecimiento del supuesto hecho delictivo”, según argumentó el tribunal en la sentencia. Ingenuamente creyeron en la ley. El Código Penal exime de responsabilidad a la persona que desista voluntariamente de cometer un acto delictivo, cuando lo pone en conocimiento de las autoridades.

En su afán de enfrentar el delito y las injusticias, el tribunal provincial de Cienfuegos, pasó por alto, que todos los intentos de los acusados fueran infructuosos. Incluso reconoció en la sentencia que Martínez Irizar no pudo “materializar las gestiones realizadas en aras de localizar el combustible”.

Una muestra de “la eficiencia, trato racional y diferenciado, la adecuada comunicación con las personas, la profesionalidad y rapidez en el esclarecimiento de los hechos delictivo y demás servicios que brindan al pueblo”, los órganos de justicia y represión del gobierno revolucionario, según afirmó el diario Granma recientemente.

El tribunal apreció las declaraciones de 5 personas contactadas por Martínez Irizar, en su labor de promoción de la salida ilegal. Sin embargo, la sentencia omitió detallar, si estas tenían recursos para financiar la operación, requerimiento del plan ideado por los acusados. Por el contrario dejo por sentado que ninguna aceptó la propuesta, cosa rara en estos días.

Las pruebas para incriminarlos fueron valoradas “de conformidad de con los principios de la ciencia y la razón”. Bárbaro fue sancionado a 4 y Rafael a 5 años de privación de libertad, máxima pena que prevé el delito de promover y organizar la salida ilegal de personas de territorio nacional.

Si todos los cubanos que fraguan planes para abandonar el país, se sancionaran, la población penal de la isla alcanzaría los 11 millones de recluso. Esa realidad no importa, como tampoco interesó, en la determinación de la sentencia, la prevención y el arrepentimiento. Mejor es castigar ejemplarmente. Lo fundamental para la justicia revolucionaria, es aplicar la ley “con el máximo de rigor y severidad necesaria”.

 

Gobierno exige más severidad a las fuerzas policiales

 

Según la publicación de Granma este 6 de enero, “La actualización del modelo económico cubano demanda de la policía acciones concretas, que garanticen las seguridad de las familias y el orden de la sociedad”. Así lo hizo saber el Ministerio del Interior en la celebración del 52 aniversario de la Policía Nacional Revolucionaria (PNR).

Al parecer las autoridades cubanas están plenamente conscientes de los peligros que encierran la aplicación de sus nuevas políticas. Principalmente la que planea dejar desempleados a 500 mil trabajadores, este trimestre. Hecho sin precedente en la historia de la Revolución socialista, que prometió, en su constitución estatal, pleno empleo para todos sus ciudadanos.

La situación en las calles se siente. “Se agrava el transporte, la comida escasea, los precios se disparan y no hay dinero, no queda más opción que robar”, afirma Pedro, un joven de 38 años, cuentapropista que rellena fosforeras. “Escogí esta actividad porque puedo estar en la esquina esperando que caiga algún negocio, por lo menos la licencia me sirve para tapar la letra”, comenta.

Esa es otra realidad que conoce bien el gobierno. Sabe que los nuevos trabajadores por cuenta propia necesitan del mercado negro y el tráfico ilegal de mercancía, para financiar sus actividades económicas. Única forma de garantizar recursos para mantenerse y pagar los impuestos estatales. Calificados por la propia población de abusivos, teniendo en cuenta el estado de precariedad de la economía de la isla.

Cuba tiene una población de 11.2 millones de persona, y el Estado, principal empleador, tiene la capacidad contratar meno de 3.9 millones. Demasiadas personas inventando y todos sabemos que la ilegalidad, es la fuente principal de supervivencia. Frente a este fenómeno el gobierno aumenta su fuerza represiva, principalmente en la capital. En julio el Ministerio del Interior graduó casi 600 oficiales y en septiembre 500 se incorporaron a nuevos cursos.

Los policías cubana, para reprimir las actividades de mercado negro, controla las carreteras interprovinciales y despliega operativos en los barrios a la caza de revendedores ambulantes. Pueden detener a una persona y hacer registro de sus pertenencias en plena vía pública, a pesar de que esta potestad no es derivada de la ley, sino del excesivo poder que deposita el gobierno en este órgano y del que sus miembros no escatiman en abusar.

De hecho, deciden que ciudadano será juzgado o no por los órganos justicia. El código penal les da la facultad para en lugar de remitir el conocimiento de un hecho (delictivo) al tribunal, imponer una multa administrativa. No son poco los agentes de la policía que aceptan sobornos por aplicar la ley a su conveniencia.

Esa verdad, es bien silenciada por el gobierno. Advierten: “La ley se aplicara con el máximo de rigor y la severidad”. Sin embargo toleran la corrupción y los abusos, a cambio de la impunidad de los miembros de los órganos policiales. Ellos son su principal fuerza de represión y la única que les garantiza el mantenimiento de un sistema insostenible.

Los mil y un intento

Los que conocen en el barrio a Pedro Luis García, lo llaman “el balserito”, por la cantidad de intentos de fuga del país, por vía marítima. Hasta hoy no ha logrado llegar a su meta, pero afirma no cesara en su empeño y que la única manera de detenerlo es meterlo preso.

Incluso recita de memoria el artículo 13 de la declaración Universal de los Derechos humanos, al ritmo del rap: “toda persona el derecho a circular libremente y a elegir su residencia en el territorio de un Estado, a salir de cualquier Estado, incluso del propio, y a regresar a su país”. Algunos lo tildan de loco.

En Cuba, la salida o entrada al país, está sometida a requisitos legales, que de ser incumplidos, constituyen un delito castigado con multas de 300 a 500 mil pesos, o penas de hasta 3 años de privación de libertad, pudiendo llegar hasta 8 años, si se emplea violencia o intimidación en las personas, o fuerza en las cosas.

Nadie creería que “el balserito”, con un poco más de un metro y medio de estatura y menos de 100 libras de peso corporal, haya resistido 14 intentos de salida ilegal del país. Nueve de sus intentos, ocurridos entre 1998-2004, fueron frustrado por las autoridades norteamericanas.

Fue devuelto en cumplimiento de los acuerdos migratorios existente entre ambas naciones en 1994, después del segundo éxodo del Mariel. En aquel entonces, el joven de 28 años, era apenas un adolecentes de 12.

A pesar de ser un delito, Pedro Luis nunca, fue sancionado por ese motivo. El estado cubano, en cumplimiento del tratado bilateral, se comprometió a suspender la aplicación de sanciones judiciales contra los balseros que fueran repatriados a la isla.

En 4 de sus últimos intentos, tuvo que voluntariamente regresar, por mal estado técnico de la embarcación rustica, mal llamada “balsa”. En el más reciente, hace menos de 8 meses, fue atrapado infraganti por las Tropas Guardafronteras cubanas, a nueve millas de de las costas de la isla.

Aunque, sucedió lo mismo que veces anteriores, cuando lo regresaban a su casa, esta vez fue diferente. Justo un mes después le notificaron una resolución de la Capitanía del Puerto de la Habana en la que le imponían, a él y a cada uno de sus compañeros de viajes, una multa de 8 mil pesos por incumplir las regulaciones sobre posesión y manipulación de embarcaciones.

Habían incurrido en 4 infracciones de las 14 que tipifica Decreto ley 194 “De las infracciones sobre la tenencia y operación de embarcaciones en el territorio nacional”, calificadas por la propia disposición, como muy graves.

Los multaron por construir embarcaciones sin autorización, utilizar en ello medios de procedencia ilícita, operarla sin estar inscrito en la Capitanía de Puerto y navegar por las aguas territoriales sin permiso.

La disposición emitida por el Consejo de Estado, faculta a la Capitanía de Puerto a aplicar el decomiso y multas administrativas, cuya cuantía van desde 500 pesos hasta 10 000, y dependen de la calificación que reciba las infracciones: leves, graves y muy graves. También se castiga la reincidencia o la comisión de varias contravenciones.

Pedro no lo esperaba, de hecho, ni siquiera sabía que existía tal norma. Tampoco entiende por qué la resolución del Capitán de Puerto no hizo referencia a la salida ilegal del país. “Bueno, si no es por una, es por otra, ellos siempre guardan un as bajo la manga”, comenta.

De todas forma no tiene ingresos ni bienes, con que enfrentar el pago de la contravencion. El balserito está convencido que debe seguir intentando huir del país. “Es mejor morir en el intento que deseando haberlo hecho, incluso es mucho mejor que terminar en prisión por no haber pagado una multa. Hasta los mil y un intento”, concluye.

 

 

Quebrada la estrella de los cinco

Impactante fue la noticia sobre las declaraciones de Gerardo Hernández, uno de los cinco héroes de la Revolución cubana, en juicio de apelación. El espía apresado en territorio norteamericano, desmintió a su gobierno. Reconoció que el derribo de dos avionetas de la organización “Hermanos al Rescate”, por pilotos de la Fuerza Aérea de la isla en 1996, ocurrió en aguas internacionales.

Desde entonces espero con ansia la versión del Estado cubano al respecto. Granma, el 31 de diciembre, en nota de prensa hizo referencia a una carta enviada el 28 por diputados y senadores belgas a congresistas norteamericanos, preocupados por el “destino de los cinco antiterroristas cubanos”. Un día después, que uno de ellos reconociera que su gobierno derribo, sin justificación alguna, dos aeronaves en espacio aéreo internacional.

El primero de enero publicó cuatro “Mensajes de los cinco héroes”, 3 de ellos firmados por Antonio, René y Fernando. El cuarto, fechado el 15 de diciembre, incluye la firma de todos, con un reconocimiento especial a Gerardo, con quien aseguran “la maldad se hace suprema”. Indicio de que preparan terreno para justificar su conducta.

Reconozco que recibí con júbilo la noticia. Una vez más, la vida demuestra que la naturaleza humana está por encima de concepciones ideológicas. Es hora de preguntar a quien le estaba siendo leal Gerardo, a la magnánima Revolución o los asesinos que dieron la orden de acabar con la vida de cuatro de sus coterráneos.

Me pregunto cómo quedara la causa de los cinco tan cacareada por Cuba y sus comités de solidaridad en todo el mundo. Nada justifica los hechos ocurridos el 24 de febrero de 1996. Tienen un solo nombre: Terrorismo de Estado. El gobierno cubano mintió y seguirá mintiendo para lograr impunidad. No creo que las declaraciones de Gerardo la hagan variar su posición.

No obstante el asesinato de los cuatro cubanos pesa sobre sus hombros, principalmente sobre los hermanos Castro: el convaleciente como Comandante de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, el actual presidente del Consejo de Estado, como ministro las mismas. Tal vez por eso no se presentó personalmente en la toma de posesión de la nueva presidenta de Brasil.

Hasta hace poco había solo un hombre dispuesto a pagar por ello. Los dirigentes históricos, doce años atrás, le habían prometido que volvería, no obstante estar condenado por los tribunales norteamericanos a cadena perpetúa por conspirar para asesinar.

Aunque hay que reconocer que lo intentaron todo. Por cada uno de ellos apresaron 15 disidentes, para luego utilizarlos como moneda de cambio. Desesperado o no, Gerardo se canso de esperar y decidió luchar por el bien más preciado del ser humano, la libertad.

Una semana después, el pueblo de Cuba desconoce las inquietantes confesión del espía jefe de la Red las Avispas en Miami. Es como si nada hubiese ocurrido, a pesar de lo trascendental de sus declaraciones. Al parecer la estrella que representa a los cinco se mantendrá intacta por algún tiempo, a pesar de que una de sus puntas se quebró.

fotos: Omar Santana

Categorías:Mi Isla
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