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Archive for 23 febrero 2011

El fin justifica los medios

23 febrero, 2011 8 comentarios

Uno de los métodos de castigo ejemplarizante utilizado por el gobierno de la isla en la década de los noventas, fue convertir normas penales en administrativas. Ese es el caso del Decreto Ley 149 “Sobre confiscación de bienes e ingresos obtenidos por enriquecimiento indebido”, que en 1994, puso en vigor el Consejo de Estado.

La norma se dictó con el fin de aplicar “medidas eficaces y ejemplarizantes contra quienes obtienen un patrimonio ilegitimo acumulando riquezas y bienes materiales… resultado del robo, la especulación, el desvió de recursos perteneciente a una entidad estatal u otras oficialmente constituidas, participación en negocios turbios, actividades de mercado negro y otras forma de enriquecimiento”.

En el 2003, el mismo órgano estatal puso en vigor el Decreto Ley 232, que impone a los propietarios la confiscación o pérdida de derecho sobre las viviendas o locales, cuando en ellas se practiquen actos de corrupción, prostitución, proxenetismo, trata y tráfico de personas, pornografía, corrupción de menores, etc. Se aplica también a los que arriende su inmueble sin autorización legal.

No hay que ser conocedor de las leyes para saber que en el trasfondo de estas disposiciones esta la comisión de hechos delitos, que serán juzgados, no por un tribunal, sino por una autoridad administrativa. Al parecer las penas privativas de la liberta, resultaron insuficientes para la prevención social.

En la conversión de normas penales en administrativas, el gobierno ignoró por completo el respeto que debía a los derechos y garantías ciudadana. Por ejemplo, la aplicación de estos dos Decretos Ley, alcanza a terceros, que se ven obligados a responden con sus bienes por actos ajenos, cuando en un proceso penal la responsabilidad es individual.

Ambas disposiciones igualmente ignoran el principio de presunción de inocencia. En la confiscación administrativa concebida por los dirigentes históricos, el ciudadano, es quien tiene la obligación de probar que no es culpable. A eso súmele que los afectados no tienen forma de defenderse ante los actos de la administración que le sea lesivo, colocándoles en total estado de indefensión.

El Consejo de Estado facultó a la autoridad administrativa actuante, el Ministerio de Finanzas y Precios, en el caso del Decreto Ley 149, y al Presidente del Instituto Nacional de la Vivienda, en el 232, para imponer la confiscación y para revisar su decisión, cuando el afectado apelara el acto. Ignoraron totalmente el derecho que tienen los ciudadanos a ser escuchados públicamente y con justicia, por un juzgado independiente e imparcial.

Ambos decretos leyes impiden reclamar justicia ante los órganos jurisdiccionales, cuando toda persona tiene derecho a un recurso efectivo ante los tribunales nacionales competentes, que la ampare contra actos que violen sus derechos fundamentales reconocidos por la constitución o por la ley.

De poco sirve que la Constitución Estatal, garantice “la propiedad sobre la vivienda que se posea con justo titulo de dominio”, si para los dirigentes históricos, máxima expresión del Estado cubano y su revolución, esta es “el resultado de la obra revolucionaria”.

En ese sentido considera “inaceptable que personas inescrupulosas se aprovechen de estas conquistas y las utilicen en actividades de lucro y enriquecimiento personal”. Tanto así que decidieron castigos severos, para esos oportunistas, sin importarles que violaban principios constitucionales y los derechos ciudadanos. El fin siempre justifica los medios.

Laritza Diversent

Categorías:Mi Isla

Se cerró el telón, asunto concluso

21 febrero, 2011 3 comentarios

 

El juicio por los murtos de Mazorra me pareció un teatro mal pintado por la prensa oficial, que intentó adornar con tecnicismos jurídicos, lo que todos sabemos: El descalabro de la salud pública, la debilidad del sistema jurídico y la hipocresía de los medios de comunicación.

Granma omitió la cifra de implicados y fallecidos, pero dio detalles sobre el numero de testigos examinados por el tribunal y de las especialidades de los miembros de la comisión creada tardíamente por el Ministerio de salud pública para investigar la cusa y condiciones que generaron “las muertes ocurridas”.

¿Habrán visto los jueces de la Sala Segunda de lo Penal del Tribunal de La Habana, las fotos de los decesos, que circularon subrepticiamente por la ciudad? Pieles laceradas por golpes, evidencia de maltratos físicos. Los rostros apagados que en vano intentaban protegerse del frio, cuando el rigor de la muerte los alcanzó.

Cuerpos famélicos, que recibieron severos castigos porque su inconsciencia no les permitía percibir el abandono y protestar por ello. El hambre los azotó con la misma dureza que sus enfermeros y médicos, a los que la necesidad y el cansancio les robo la sensibilidad humana. Los mismos que por altruismo viajan a recónditos lugares del planeta a llevar salud en nombre de Cuba.

Sin embargo, peso más la malversación que la propia muerte de los enfermos. Seres humanos abandonados por los hombres y por la cordura. Hecho que Granma gentilmente llamó “insuficiencia en el cuidado de los pacientes”.

“La fiscalía alegó que los implicados conocían que en el periodo invernal se produce un incremento de fallecidos por enfermedades respiratorias”, explicó el periodista. Sin embargo, “el cuadro encontrado en la evolución clínica” revelo signos de desnutrición, anemia y falta de vitaminas.

Un frente frio, no provoca esos padecimientos. Ellos son consecuencias de falta alimentos por meses, tal vez años. En esas condiciones físicas, la muerte era cuestión de tiempo. Las bajas temperaturas fue un catalizador, tal vez deseado.

Quedaron muchas interrogantes sin respuestas. ¿No pudo evitarse el triste desenlace? ¿Ningún análisis médico reveló con anterioridad tales diagnósticos? ¿Qué hacían los cuadros del gobierno o miembro del partido responsable de la institución? ¿No hubo inspección o comprobación de los informes?

¿En todo ese tiempo no pasó por allí, en recorrido, un dirigente histórico? se me olvidaba ese no es un objetivo estratégico de la Revolución ¿Dónde estaba José Ramón Balaguer, el Ministro de Salud Pública en ese entonces? Dormía tibio y seguro mientras una treintena de enajenado moría de hipotermia

Ni una disculpa ni su renuncia, solo silencio. Fue destituido a finales de julio del año pasado, como otros tantos ministros incompetentes, pero continúa su trabajo en las altas esferas del gobierno. Uno de los intocables con derecho a saborear la miel del poder por la que solo ello se sacrificaron, hasta el fin de sus días. Tal vez por eso el tribunal no tuvo permiso para investigarlo.

Se cerró el telón, asunto concluso. Mañana nadie recordara los trágicos hechos, gracias a que la prensa disfrazó la mísera humana de un “sector que es orgullo y baluarte de Cuba y de muchos países del mundo” y la justicia distinguió entre cocineros, cuadros y dirigentes.

Laritza Diversent

Categorías:Mi Isla

Lo humanamente imposible

16 febrero, 2011 4 comentarios

Pedro Suarez, alias “El Pantera” piensa reorganizar su vida según las directrices de los Sacerdotes de Ifa para este año. En sus manos tiene el folleto con las regulaciones del trabajo por cuenta propia. Se propone legalizar el negocio que por más de cinco años mantuvo ilegal: un pequeño centro de elaboración de pastelitos de guayaba.

A pesar de que tenía amigos que le avisaban con antelación, deseaba librarse de los registros policiales y las acusaciones por realizar actividades económicas ilícitas. Hasta hoy, nunca lo atraparon, por eso le dicen “El Pantera”, pero siente que a sus 50 años, necita descansar.

Debía pensar en todo, por ejemplo, qué decir en caso de que la policía lo detuviera transportando más de 2000 pasteles. El hecho en la legislación penal es considerado un delito de especulación y acaparamiento. Se le ocurrió la idea perfecta: venta por encargos para bodas, cumpleaños y fiestas de quince.

“Elaborador vendedor de alimentos a domicilio, la licencia que se ajusta a mis necesidades”, pensó. También la única que permite distribuir productos al por mayor, sin motivar el recelo de las autoridades.

El pantera tenía una red de distribución en la ciudad: quioscos particulares, administradores de Poli-cake (dulcerías estatales, que ‘por la izquierda’, vendía su producto en divisa) y una que otra persona que se dedicaba a la reventa en las calles. Acciones todas ilícitas según las regulaciones del trabajo por cuenta propia.

“Es una contravención comercializar productos de forma mayorista, otra hacerlo con una entidad estatal sin estar ésta debidamente autorizada, sin duda todo es ilegal “comentó en voz alta.

Mientras elaboraba su estrategia, la lógica le decía que debía advertir a sus ‘puntos’, principalmente a sus clientes cuentapropista, sobre la lista de infracciones. Estos jamás debía decir que compraban sus dulces para revender. También es una contravención utilizar intermediario para comercializar la producción. Además, ellos también incurrirán en una, al actuar como tal.

Releyendo encontró otro problema: justificar la licitud de los materiales que utilizaba en su negocio. Estaba obligado a comprar la harina y la azúcar, en el mercado en divisa, y la barra de dulce de guayaba, en el mercado agropecuario. Sin embargo, no era rentable adquirir la materia prima en moneda libremente convertible, para después vender su producto en moneda nacional.

El pastel, en venta directa a la población, costaba 2 pesos moneda nacional, precio oficial que debía declarar. sin embargo daba su producto a intermediarios a un peso con 50 centavos. Si compraba la materia prima en las tiendas recaudadoras en divisa se encarecía los costos de producción y obligatoriamente debía subir los precios, en cuyo caso sus ventas disminuirían.

Calculadora en mano saco su cuenta: al mes tenía una venta de 120 mil pasteles y se suponía que ingresara 240 mil pesos, cuando en realidad eran 180 mil. En esas condiciones tendría que declarar 720 mil pesos que no ingresaba en su patrimonio. Por otra parte si reconocía esa cifra le aplicarían el 50 % de impuesto.

Durante una semana leyó, releyó, analizo, esquematizo y no encontró forma desprenderse de la ilegalidad. Siempre lo acompañaría el riesgo de ser acusado de realizar actividades económica ilícita legales, o de procesos confiscatorios por enriquecimiento ilícito.

Alcanzaría éxito y prosperidad, sólo si falseaba sus declaraciones juradas y compraba la materia prima y los comprobantes de compra en divisa, en el mercado negro. Del estudio de la legislación solo aprendió nuevas formas de aparentar legalidad, pero no a vivir dentro de ella.

La frustración esta vez toco al Pantera. La primera vez en su vida que estaba dispuesto a observar la ley, y concluyó que, en este país, es humanamente imposible, a menos que estuviese dispuesto a morirse de hambre.

Laritza Diversent

 

Del dicho al hecho

14 febrero, 2011 2 comentarios


La escena comienza con varios amigos sentados, en una esquina cualquiera de la habana. Conversan, mejor dicho vociferan, mientras pasan de mano en mano la botella. Se acaloran discutiendo sobre lo mala que esta la calle, nadie aporta una solución de como mejor buscarse la vida y concluyen que lo mejor es irse de aquí “… pa´ la… ¿?…”. A uno de ellos se le ocurre elaborar un plan de huida. Su socio que lo escucha con disimulo, lo saca del grupo y lo lleva hacia un parque, donde sentado le dice:

  • Chama, cuando estés deprimido, no desahogues tus frustraciones en público, tú no sabes quién es quién, te puedes buscar un problema, mucho menos digas que te vas a llevar la lanchita de regla para irte de aquí pa la pin… o que le vas a poner una bomba al Consejo de Estado para que todos los viejos se mueran pa la pin… ¡cuidado! Te pueden sancionar por salida ilegal o por terrorista que es peor. Recuerda a los tres negritos que fusilaron por eso mismo en el 2003 … (El socio no lo deja terminar)
  • Asere eso es jodedera, tú sabe que cuando me doy dos trago empiezo hablar ¡mier…! ¿Pero por qué, no estoy haciendo nada malo? –pone el rostro de ingenuidad- como dicen por ahí, “del dicho al hecho hay un buen trecho”
  • Lo sé, pero tu pensamiento es peligroso y si alguien te escucha puede robarte la idea y hacerla realidad, y después te acusan de autor intelectual, cómplice o de instigador. Escucha mi consejo, en este país, hasta decir en voz alta tus pensamientos o deseos reprimidos, es arriesgado. La gente siempre te escuchar y hasta cuerda te dan, pero a la hora de la verdad niegan, haberse comido el pastel y te echan pa´lante como el carrito del helado, yo se que el ron saca las penas, pero te repito y fíjate, no es matraca mía, ten mucho cuidado. Le decía mientras agitaba insistentemente su dedo índice.
  • ¿Pero cómo se van a enterar de lo que dije?
  • ¡Qué ingenuo! Para los tribunales es suficientes las pruebas obtenidas en del trabajo operativo secreto. En este país los informantes se multiplican como los peces en el mar. Esto no es como el CSI la escena del crimen de las vegas, que necesitan evidencia física para incriminarte. Aquí por convicción moral te pegan 20 años en la cabeza.
  • No exageres –dice con incredulidad.
  • Cuídate tú que vas hasta Marianao a buscar la balita de gas licuado más barato. Te imagina que te pare la policía y te tiren por la planta y salga todos tus antecedentes penales. Todas las multas por escándalo público, cada vez que te encabronas en el parque con dos tragos arriba discutiendo con un viejo comunista. Esa gente no tiene remedio, están comiendo tierra y lo seguirán haciendo hasta que se muera, pero cuando le piden que abran la boca, hablan hasta por los codos. Eso es un deber pa ellos.
  • Lo sé asere, pero me sacan de quicio, concluye con resignación.
  • A lo que iban, aquí lo saben todo y a la vez no saben nada, te la componen en el aire son capaces de pensar que estas realizando acciones para volar un objetivo estratégico de la Revolución, no te estoy echando miedo, solo te estoy advirtiendo. Vuelve a señalarle con el índice en el rostro, mientras busca si alguien los escuchaba.
  • Si fuera por eso meterían preso a todo el mundo ¿Tú sabes cuantos están locos por irse de este país, o que explote esto pal´ carajo? No, y eso no es todo ¿cuantos se matarían con bomba y todo, con tal que los males de Cuba desaparezcan?
  • No te saben el cuento del tipo que en la bodega contó que había soñado que mataba a Fidel y lo condenaron para que no soñara más. Socio, hay miles que piensan como tú, pero son más los que hablan susurrando.

Las cortinas se corren, acabo la función.

Laritza Diversent

Categorías:Mi Isla

Precio y garantías de los cuadros gubernamentales

Un cubano sabe que aparentar ser incondicional con las ideas revolucionarias y dar el paso al frente, a cada llamado, es mejor que criticar. La calle esta mala, pero siempre se pasa mejor si en tu aval consta que eres miembro las organizaciones políticas y de masa, principalmente del Partido Comunista de Cuba (PCC).

Si tienes cargo mejor todavía, eso aumenta las posibilidades de escalar en la esfera jerárquica y la formación como cuadro gubernamental. Si el momento histórico exige cumplir con una tarea, hay que asumir. No importa que no tengas la menor idea de cómo se dirige una empresa o un ministerio. Si te estresas y te falta el aire en las alturas siempre tienes opciones.

Raúl Castro dijo, en su última intervención ante el Parlamento cubano, que “hoy el verdaderamente revolucionario es el cuadro que a cualquier nivel” renuncia cuando “se sienta… incapaz de ejercer su cargo a cabalidad o cumplir con las nuevas orientaciones”. Dijo también que estamos en época de reforma y la oposición, ya no representa contrarrevolución.

Por supuesto, no es bueno confiar demasiado. El máximo representante del gobierno también dijo: “el que cometa un delito en Cuba, con independencia del cargo… tendrá que enfrentar las consecuencias de sus errores y el peso de la justicia”, pero hasta hoy, ninguno de los destituidos respondió ante los tribunales. Es más segura la destitución por incompetencia, que la renuncia por desacuerdo en las con las políticas.

Del mismo modo se pueden oxigenar los pulmones y resistir hasta terminar la reparación de la casa. En el cumplimiento de la tarea no todo es sacrificio, se hacen amistades y el que tiene amigo tiene un central. El cargo sirve lo mismo para viajar al extranjero, que para conseguirle una beca en Alemania al niño.

También se puede abrir una cuenta en suiza y si alguien pone en duda la integridad moral, no hay problema, no serás el primero. La ofrenda de chivos expiatorios es cíclica. No mal interpreten, no es ensañamiento. Es lógico que, si todo el mundo roba cada cierto tiempo ruede alguna cabeza. El estancamiento de la economía y el atraso económico es responsabilidad de alguien ¿Cuando se ha visto que las culpas caen al suelo?

El proceso es duro, pero no trasciende al plano personal ni tiene mayores consecuencias. Es más fácil terminar en prisión por no trabajar, que por omitir o alterar algunos datos en los informes financieros. Los hechos no pasan de un juicio político. Incluso, si se reconocen los errores y asumes una actitud correcta, entiéndase aguantar unos cuantos insultos, podrás mantener tu condición de militante del partido.

Mira el ejemplo de Jorge Luis Sierra y Yadira García, uno ministro del transporte, la otra de la industria básica. Ambos se tomaron atribuciones que no le correspondía y que le condujeron a serios errores en la dirección y hoy están ubicados en trabajos afines a sus respectivas especialidades, por lo menos eso fue lo que dijo Raúl.

Lo más malo que soportaron fueron severas críticas en sendas reuniones conjuntas de la comisión del buro político y el comité ejecutivo del consejo de ministro, que dicho sea de paso los miembros de un órgano, lo son del otro.

Yadira García, por ejemplo, tuvo un pésimo trabajo al frente del ministerio, principalmente un débil control sobre los recursos destinado al proceso inversionista, propiciando el derroche de estos. Si hubiese cometido esas faltas como directora de una empresa de base, la cosa fuera diferente. Hoy estuviera a disposición de la fiscalía y acusada de un delito de uso indebido de recursos financieros y materiales.

No importa si fue por fraude o por inexperta, la ley es clara y sanciona al que desempeñe la administración y dilapide, o dé lugar a que otro dilapide, los recursos financieros o materiales. La pena aumenta si se producen perjuicios económicos de consideración ¡Pero como García Vera es amiga personal de Raúl!

No hay comparación, siempre será mejor explotar arriba y que abajo. Se tiene la seguridad que nadie sabrá realmente las faltas cometidas. La prensa cubana es oficial no amarilla, el código de ética no les permite atender a los rumores de pasillo, mucho menos si se trata de un dirigente. Esa es el precio y las garantía de ser un cuadro del gobierno.

Laritza Diversent

Inmunidad política


La justicia revolucionaria es extremadamente rigurosa: sanciona como salida ilegal, los planes para secuestrar una embarcación. La ley también lo es: el castigo es más severo para quien mata una vaca, que para quien comete un homicidio. Sin embargo, la intransigencia se deja a un lado cuando se trata de faltas cometidas por cuadro del gobierno.

Raúl Castro, en su última intervención ante la Asamblea Nacional reconoció que “algunos compañeros sin un propósito fraudulento aportan informaciones inexactas de sus subordinados, sin haberlas comprobado y caen en la mentira inconscientemente”. “Esos datos falsos nos pueden conducir a decisiones erradas con mayor o menor repercusión en la nación”, argumentó.

El máximo Jefe del Estado y Gobierno cubano, prefiere la renuncia de los cuadros a cualquier nivel, cuando se sienta incapaz de ejercer su cargo a cabalidad, antes que destituirlos por no cumplir sus orientaciones. Precisamente una nota característica de su gestión gubernamental, una de la más inestable de los últimos tiempos, es la destitución de ministros, casi todos por incompetencias.

Más de 20 ‘cuadros’ fueron removidos de sus puestos en el gobierno, entre los que se puede mencionar Carlos Lage, Felipe Pérez Roque, Rogelio Acevedo, Juan escalona, Carlos Valenciaga, Marta Lomas Morales, José Ramón Balaguer, Otto Rivero, Ulises Rosales del Toro, Pedro Sáez Montejo, Yadira García Vera, José Luis Sierra Cruz, etc.

Todos fueron sometidos a juicios ante el Buro político del Partido Comunista de Cuba (PCC), pero ninguno puesto a disposición de los tribunales. El Código Penal sanciona, al que por razón del cargo, este obligado a dar información, oculte u omita datos o no los compruebe. La sanción se agrava si se ocasiona perjuicios a la economía nacional. No importa, si hubo o no propósito fraudulento o impericia. La ignorancia de la ley no exime de su cumplimiento.

Incluso la generación histórica, la dirigente, esta fuera del alcance de la ley. Ningún órgano de justicia tiene potestad para cuestionar los innumerables y reconocidos errores en la dirección del país, a pesar de los resultados. Hoy la economía cubana está al borde de un colapso.

Es la propia ley la que los pone fuera de su alcance de la justicia, lógico la crearon ellos. Los tribunales necesitan autorización para investigar y proceder contra los miembros del Buro Político PCC, el presidente, vicepresidente y secretario de la Asamblea Nacional, miembros del Consejos de Estado y de Ministro. Así lo dispone la Ley de Procedimiento Penal.

Por el contrario la dirigencia histórica, se sienten con el derecho que les da su “autoridad moral” para corregir los errores cometidos en “estas cinco décadas de construcción de socialismo en Cuba”. Gozan de ese privilegio gracias a que los tribunales en la isla están subordinados constitucionalmente a un órgano político, el consejo de estado.

La dependencia de la justicia a la política, permite a los dirigentes históricos convertir sus criterios personales en ley, imponer absurdas normas de comportamiento a la ciudadanía y castigar severamente a quien oses desafiarlos. Sobre todo les asegura, la inmunidad política, no solo a ellos también a toda su camarilla.

Laritza Diversent

El efecto del castigo ejemplarizante

 

Rafael Felipe Martínez Irizar, ciudadano cubano de la tez mestiza, natural de Cienfuegos, hijo de Alfredo y Gregoria, cumple, el próximo 26 de mayo, 44 años de edad. Días después, cumplirá 2 de los 5 años que le impusieron como sanción por un delito de salida ilegal del territorio nacional.

No lo conozco personalmente. Leí sus generales en la Sentencia número 420, de 26 de noviembre del 2009, dictada por la Sala de lo Penal del Tribunal Provincial Popular de Cienfuegos. También conocí parte de la historia de su vida, mejor dicho, su historial delictivo.

Cometió su primera transgresión de la ley con apenas 20 años de edad. Aun no había cumplido el año, que le impusieron como sanción internado en un correccional, cuando el tribunal lo juzgó por desacato contra la autoridad. La pena le aumentó en tres.

En 1993 volvió a delinquir, primero fue sentenciado a pagar 3600 pesos moneda nacional de multa, por intentar salir del país ilegalmente. Luego, 5 años de privación de libertad por falsificar la moneda y estafar. En 1995 intentó escapar de prisión y la sanción aumentó a 7 años.

Rafael Felipe no lleva un modelo de conducta digno de seguir, no obstante, mantiene vínculo laboral con el Estado cubano. “Se expresa mal de la revolución”, consignó el tribunal. Sin embargo, “participa en todas las actividades de las organizaciones de masa”.

El órgano de justicia de Cienfuegos, calificó de “pésimo” su comportamiento. “Se relaciona con todo tipo de persona, consume excesivamente bebidas alcohólicas, altera el orden por lo que ha sido multado en varias oportunidades en los años 1998 al 2008”, afirma en su valoración. Un multirreincidente que posee la capacidad de conocer el alcance de sus actos y dirigir su conducta.

En su historia veo a tantos cubanos que a diario, en las esquinas o en el parque, desahogan sus penas y frustraciones en el alcohol. Los que buscan, en una embriaguez que choque con el delirio, la fuerza para gritar lo que lucidos no tiene el valor de hablar.

¿Será que dentro de este país, solo los alcohólicos, se llenan de valor para decir lo que piensan a viva voz? ¿Habrá que estar enteramente desahuciado, para desinhibir los miedos o será que la cordura enajena?

Más allá de sus antecedentes, la vida de Rafael me ilustra otra cosa. Es el ejemplo que a diario ven miles de cubanos y que les aconseja susurrar a escondida lo que opinan. Su historial hace sentir el efecto del castigo ejemplarizante y reafirma la tesis ‘de que sólo los delincuentes están contra la revolución’.

Martínez Irizar cumple su nueva condena. Esta vez por figurar una escape de su contexto. Un amigo le “habló de la posibilidad” de llevarse una embarcación para salir del país. Él acepto y el tribunal de Cienfuegos los sentenció por ello, a pesar de nunca llegó a la ejecución del plan.

Laritza Diversent

Categorías:Justicia, Mi Isla
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