CDR, Federación de Estudiantes Universitarios, Primero de Mayo, Sobre la ley cubana, Unión de Jóvenes Comunistas

SIN ESCAPES

La sociedad cubana se organiza de forma masiva en Comité de Defensa de la Revolución, Unión de Jóvenes Comunistas, Federación de Estudiantes Universitarios, etc. Lo que para mucho es un sistema plural, para nosotros es puro control. Todas estas agrupaciones propician la intromisión innecesaria en la vida privada de los individuos.

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Cada cubano, desde que comienza en preescolar, se le forma un expediente en el que se anota todas las incidencias familiares y personales. Integración revolucionaria de los padres, participación en las actividades patriótico-militares: por ejemplo ‘Domingo de la defensa’, ‘Bastión Pioneril’, ‘Desfile del Primero de Mayo’, etc.

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En los centros estudiantiles y laborales se hace una evaluación, en asambleas político- moral, que se anotan en el expediente. Una especie de reunión en que se somete a crítica y autocrítica a cada participante. La mayoría de las veces para sacar la vanguardia del año. Ganará el galardón quien cumpla con los parámetros que dicta la moral socialista.

Las anotaciones positivas son las que certifican, en el mañana, tener actitud para estudiar una carrera profesional. No podemos olvidar que la universidad es para los revolucionarios. Estos avales son los que garantizan un puestos de trabajo acorde al las aspiraciones personales.

Esta es la forma ideal para someter ‘voluntariamente’ al ciudadano al sistema. Usted puede criticar o no. Asistir al trabajo voluntario o a un desfile en la tribuna antiimperialista, si quiere. Esas actividades no son obligatorias; pero cada cual sabe lo que le conviene.

Si se anota una incidencia negativa, o no hay buena proyección revolucionaria, no hay confiabilidad. No importa que sea un excelente profesional, para usted no hay recompensa. Nada de misiones en el extranjero, ni ‘estímulos subsidiados’. En el mejor de los casos será condenado a la marginalidad, a vivir en la sombra.

Pero ahí no acaba el control, en cada cuadra, un comité. Si aspira a un puesto de trabajo, debe llevar una recomendación del presidente de CDR, otra de un miembro del Partido Comunista de Cuba, y de cuantos representantes de organizaciones sociales, hayan en el barrio. En todos los sentidos hay que mantener, por lo menos en apariencias, una conducta revolucionaria.

Ser revolucionario es dar el paso al frente cuando se te necesite, aunque no estés en condiciones de darlo. Sacrificarte en el plano personal, padecer privaciones, en pos de algo que llegará algún día, aunque no se sepa cuando.

Ocupar tu puesto en la reunión del CDR, o en la plaza caminar junto a las multitudes. Ver, escuchar e informar a tus superiores cuando se te ordene. Cotizar con las organizaciones a las que perteneces, es decir, con todas. Y lo más importante, callar.

Por eso no hay voces, sólo murmullos. Usted puede gritar; pero debe asumir las consecuencias. No hay forma de escapar al control. Cuando más, sólo ignorarlo.

Recortes de un expediente acumulativo

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