Parlamento cubano

El síndrome de la unanimidad


foto: los cubanos recurren a soluciones extremas para resolver sus necesidades

Las votaciones unánimes de la Asamblea Nacional del Poder Popular son una forma de legitimar las medidas arbitrarias del gobierno cubano. El parlamento tiene la costumbre aprobar sus acuerdos por unanimidad. Esta característica del voto que valida sus decisiones, conduce inevitablemente a la simulación, doble moral y callamiento de opiniones.

La Asamblea Nacional es un organismo colectivo constituido por individuos que representan los diferentes sectores o clases sociales. Estos, de forma conjunta, realizan las funciones que le encomienda la Constitución. Ejecutadas a partir de la deliberación en sesiones, en las que se ponen de común acuerdo sobre las políticas gubernamentales.

¿Es posible que 614 personas coincidan en un mismo parecer, tengan la misma opinión sin discusión, ni discrepar? No me imagino un debate sin controversia, sin diversidad de opiniones. ¿Será que todos los diputados están de acuerdo con la vigencia de la doble moneda en nuestra economía? ¿A ellos no les afecta ese injusto sistema monetario?

Es inconcebible que un órgano que representa y expresa la voluntad general del pueblo cubano, no discuta y resuelva los principales problemas que lo agobian. ¿Se debaten en las sesiones parlamentarias las causas reales de la emigración cubana? ¿Tratan de buscar soluciones para contrarrestar los efectos negativos de este fenómeno social? ¿Han pensado en eliminar las restricciones para entrar y salir del país como forma de evitar pérdidas de vidas en alta mar y el tráfico de personas?

¿Es posible que en un día, dos veces al años, el parlamento cubano, se reúna, delibere y apruebe los acuerdos que afectan la vida de la población cubana? ¿Este tiempo es suficiente para debatir y agotar el análisis de las posibles consecuencias de la adopción de una medida?

La insuficiencia en la periodicidad de las sesiones parlamentarias y en el tiempo de los debates, son suplidos con los dictámenes que realizan las Comisiones permanentes de trabajo de la Asamblea Nacional. Ellas desarrollan su labor de forma sistemática durante todo el mandato, tanto en el periodo de sesiones, como en el tiempo entre estos. Entre sus funciones está la de elaborar proyectos legislativos y acuerdos del parlamento. Están compuestas por un número reducido de diputados que no exceden de los 40 o 50 miembros.

Los debates y dictámenes que hacen sobre un asunto sometido a su consideración, no son suficientes, ni justifican la adopción posterior del acuerdo por unanimidad del conjunto de diputados que integran el parlamento. No es lo mismo que haya correspondencia entre las diversas opiniones, a que una, sea acogida como la única.

Por otra parte las comisiones parlamentarias también auxilian al Consejo de Estado. Órgano ejecutivo que representa al Estado, a la Asamblea y preside el Gobierno de la República. Cuestión que pone en duda la transparencia de sus decisiones, y el verdadero interés que representan sus miembros.

No hay dudas que en la unanimidad de las votaciones parlamentarias cubanas hay fingimiento, falsedad, disimulo, hipocresía y doblez moral. Estas anulan completamente el pluralismo político y el poder parlamentario. Todo esto favorece que se adopten y legitimen decisiones políticas arbitrarias, emprendidas por el gobierno representado por su máximo exponente: el Presidente de los Consejos de Estado y de Ministro, que reconoce que, la unanimidad cubana, es perniciosa.

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