Crónica social

Castigo, medida educativa de los socialistas

El equipo de beisbol Industriales
es el nuevo héroe de la calle. La admiración y fanatismo del conjunto aumentó, después de circular un video donde los jugadores se enfrentaban a la policía. El incidente tuvo lugar en el estadio deportivo José Antonio Huelga, en Santi Spiritu, el pasado 28 de febrero.

Las imágenes mostraban a los peloteros, cuerpo a cuerpo, enfrentados a los uniformados, que con bastones y gases lacrimógenos, sofocaban la rebelión. El público reaccionó convulsivamente y coreaba a voz en cuello “hijo de p…”. El juego se trasmitió por televisión, pero no el altercado. La prensa cubana no hizo referencia al hecho ni para criticarlo ni para alabarlo.

No obstante, la lente de las diminutas cámaras de los teléfonos, captaron la bronca desde varias posiciones. Los mini film se distribuyeron de mano en mano, a través de bluetooth y memorias flash. Los cortos circularon bajo los títulos: “Industriales vs policías”, “Envidia con los campeones”, etc.

No importa edad ni sexo, los fanáticos industrialistas aumentan y también las ofensas desde las gradas, en casi todos los estadios donde se realiza la temporada beisbolera. El coreo de groserías llegó a un punto tal, que el diario Granma llamó la atención sobre la actitud de los espectadores.

El comportamiento del público en nuestros estadios de béisbol y otros deportes ha ido tomando un derrotero bien distante de los niveles de instrucción y educación característico del pueblo cubano, afirma el periodista oficial Enrique Montesinos, en su trabajo titulado ¿vale todo?

Me llamo mucho la atención la pregunta que hizo el oficialista, sobre todo, porque utiliza la primera persona del plural: ¿Qué costo tendremos que pagar en la formación ética y moral de las nuevas generación? Me surge la duda ¿A quién dirigió la interrogante?

Esas manifestaciones espontáneas de las “masas”, son resultado de la “esmerada instrucción socialista”. Pero ni a golpes reconocen sus errores. Es un milagro que no culpen al imperialismo yanqui por la falta de educación formal de la población.

No obstante, ya es costumbre tapar el sol con un dedo y buscar soluciones fáciles para los males enraizados. Montesino propone que, en los reglamentos, se penalice a los equipos por el comportamiento impúdico y soez de sus fanáticos.

El castigo al parecer, es la única medida educativa, que los socialistas conocen, capaz de frenar la sarta de groserías o epítetos humillantes y vejatorios, vociferados por el público. También es la única forma posible de evitar, que el calor que producen las pasiones por el béisbol se mezcle con la furia reprimida de la población, y termine el juego en una reyerta, como la de los industriales vs policías. Suceso que dejó una especie de excitación entre los habaneros.

Estándar