Mi Isla

DESCONOCIDA

Vivo en una isla que todos dicen que es bella, yo también lo afirmaría si la conociera. Es raro, nací aquí, siempre he estado aquí, nunca he salido de aquí y he visto tan poco. A no ser un cielo azul intenso; un solo que raja piedras; el mar contenido por un muro que, a veces se muestra quieto, otras, iracundo; una brisa perfumada de salitre que limpia pulmones; una ciudad que a gritos pide que no la olviden.

Dicen que tiene unos paisajes hermosos en Pinar del Rio: El Valle de viñales, La Cueva de los Portales, etc. ¡Se me olvidaba Soroa! Una amiga me contó que allí había un jardín de orquídeas precioso. No recuerdo si me dijo que había más de mil especies de la flor. Me describió la cascada, el ‘Castillo de las Nubes’ y la montaña ‘El Mirador’.

Dice que llegó, con la lengua afuera, a la cima. Entonces comprendió que estaba fuera de caldero. Ella iba sin un bulto encima, y los pies le pesaban como plomo. Al contrario, los extranjeros pasaban con mochilas, que hacían la mitad de su tamaño y llenas hasta el tope; y se movían como plumas de gallina en el viento, por toda la falda de la montaña.

La pesada escalada valió la pena. Mi amiga hinchó sus pulmones con aire puro, recobró fuerzas y quedó perpleja con aquella llanura solo interrumpida por desgastados mogotes. Pero su viaje no fue color de rosa, le tomó media mañana subir y bajar. Llegó al pie de la montaña sedienta, pero para su pesar, el agua era embotellada y en divisa.

No podía soñar con gastar en una cafetería de aquellas ¿Comprar un pomito de agua?… para su mente era irracional la idea. Tuvo la oportunidad de visitar aquel espléndido lugar turístico, porque allí hay una villa militar. Su padre, un mayor de las Fuerzas Armadas revolucionarias (FAR), recibió como estímulo, pasar nueve días en aquel paraíso.

La abuelita de mi esposo también tuvo la oportunidad de visitar ‘Topes de Collantes’. Yo no estoy segura dónde queda eso, creo que en el centro del país. Ella dice que en la zona montañosa del Escambray. Resultó vanguardia en su centro de trabajo y como estímulo, le dieron una semana de ocio en un lugar turístico. Claro, era civil de la FAR.

Es así como conozco Cuba, de referencia. Intento imaginarme su belleza, por la emoción con que describen mis conocidos, sus paisajes.

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