Confiscación, Permiso de entrada y salida

La historia del permiso de entrada y salida (II)

La Resolución No 454 de 29 de septiembre de 1961 del Ministerio del Interior (MININT), provocó la reacción de los sectores más progresistas de la época. Principalmente porque, el Ministerio del Interior, no era una autoridad competente para disponer la privación, a una persona, de su propiedad. La disposición, tampoco regulaba bajo que fundamento el Estado se adjudicaba, las propiedades de las personas que decidieran residir permanentemente en el extranjero.

No obstante, las críticas no detuvieron al recién instaurado Gobierno revolucionario. El 5 diciembre de 1961, el Consejo de Ministro, presidido en aquel entonces por el convaleciente Comandante Fidel Castro, promulgó la Ley Núm. 989, que disponía las “Medidas a tomar sobre los muebles o inmuebles, o de cualquier otra clase de valor, etc. a quienes abandonan con imperdonable desdén el territorio nacional”.

La Ley faculta al Ministerio del Interior a otorgar los permisos de salida a las personas que decidieran viajar al extranjero. Ratifica la imposición del abandono definitivo, que regulo la Resolución No 454. Faculta además a este órgano estatal, para dictar las disposiciones pertinentes en cuanto a los permisos de salida y regreso al país. Es a partir de esta ley, que se ordena regular, el permiso de entrada al territorio nacional.

Según la redacción semántica del artículo 1, el abandono se asimila desde la salida y se concreta con el no regreso. Es decir, el abandono del país se consideraba definitivo, si el regreso no se producía, dentro del término por el cual había sido autorizada la salida.

La ley igualmente dispone, que a las personas, que según sus preceptos, abandonaban el país definitivamente, se les nacionalizara, por medio de la confiscación a favor del Estado Cubano, todos sus bienes muebles, inmuebles o de cualquier otra clase, derechos, acciones y valores de cualquier tipo.

Igualmente daba facultad, al extinguido Consejo Superior de la Reforma Urbana, hoy Instituto Nacional de la Vivienda, para adoptar los acuerdos necesarios para la aplicación de la Ley respecto a los bienes confiscados.

Supuestamente los bienes serian confiscados para ser puestos a disposición del pueblo, lo que justificaba la regulación de la salida y regreso al territorio nacional. Sin embargo, la vigencia de esta ley, ha favorecido el engrosamiento del patrimonio estatal.

Al igual que sucedió con la resolución 454 del MININT, la Ley núm. 989, no especifica qué funcionario del gobierno revolucionario la dictó y tampoco hace alusión a la norma que otorga tales atribuciones.

Según los fundamentos de hechos de la referida ley núm. 989, su adopción se justificaba principalmente por cuestiones políticas, aunque hay un triste intento de mostrarlo como interés social. En esa época hubo un cambio en el poder político, y los que no estaban de acuerdo emigraron. El hecho, a pesar de ser una decisión personal e individual, se consideró como una afrenta a la patria y para la dirigencia histórica en ese momento, la patria era y aun sigue siendo, la Revolución.

La ley fue una respuesta a todas esas personas opinaban y bajo ningún concepto aceptaban, las imposiciones revolucionarias. Se mantiene vigente en la actualidad, aunque el carácter de la emigración varió. No obstante, el fundamento jurídico, continúa siendo el mismo: la nacionalización, por medio de la confiscación, de los bienes de las personas que deciden emigrar definitivamente de Cuba.

Estándar

2 comentarios en “La historia del permiso de entrada y salida (II)

  1. Curiosidad por Saber dijo:

    Por favor puedes buscar todas las regulaciones jurídicas en que se apoyan estas arbitriaridades? Gracias
    Qué derechos tenemos?

    1- Qué los hijos de cubanos/as nacidos en el extranjero tengan que pagar en las embajadas cubanas altos precios por una visa familiar para visitar a sus abuelos, tios, primos… en Cuba.(En ningún país del mundo te exigen visa familar para vivir en casa de unos amigos, mucho menos de un familiar, eso ocurre solo en Cuba.

    2- Quéa los cubanos/as humillen al llegar al aeropuerto de nuestro país, pesando un equipaje por el que hemos pagado a la compañía aérea con que hemos viajado,y obligandonos a pagar un ” sobrepeso” mientras los extranjeros nos pasan por el lado y muchos de ellos se rien de como nos tratan en nuestro propio país(el hombre es el lobo del hombre). En ningún país del mundo te hacen pagar “sobrepeso”. Hay que hacer una declaración de la aduana cuando vas a entrar al país donde resides objetos de determinado valor, pero nada más.

    3-Qué a los cubanos/as nos obliguen a ir a una oficina de inmigración a registrarnos luego de nuestra entrada al país,, que además tenemos que hacer una cola y pagar por registrarnos…Si al llenar la planilla en el aeropuerto, más las planillas de las visas familiares en la embajada del país donde residimos, ya tienen bien claro donde y con quién vamos a vivir…

    4-Los cubanos somos extranjeros en nuestro propio país, pero además somos extranjeros clase Z, pues a los extranjeros no nacidos en Cuba le lamen las botas, a nosotros nos patean con sus botas.

    Espero tengas la amabilidad de encontrar toda la información jurídica posible.
    Muchas gracias

    Me gusta

Responder a Juan Cancelar respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s