Mi Isla

Última respuesta a Tatu

Amigos, mis respuestas son tardías, porque no dispongo de una conexión a internet para contestar a tiempo. Aprecio en gran medida todo el apoyo que me dan. Minimizan en gran parte el sentimiento de incomprensión, que a veces me embarga en la calles de mi país. No es suficiente decir por qué y para qué, ayuda también que las personas te comprendan. Ese estimulo lo he encontrado en cada uno de sus comentarios. Mucho más grato, cuando la mayoría de mis lectores, son mis coterráneos ¿Quien mejor que ustedes para saber, exactamente, a lo que me refiero?

Les confieso que el joven revolucionario Tutu, también me decepcionó: o no entendió nada de lo que le explique o no tenía argumentos sólidos para contestarme. Le pedí que expresara su sentir y me contestó con un panfleto ideológico. De hecho, seguiré consejos y no perderé más mí tiempo con él.

Entiendan, no tengo ningún reparo en ir hasta la Universidad de Matanza y dialogar con el equipo de la Joven Cuba. Sin embargo, no dispongo de tiempo, y mucho menos de recursos, para viajar más de cien kilómetros y conversar con un grupo de jóvenes que no se atreven a dar su nombre, ni dirección, ni siquiera un número telefónico donde localizarlos. Ellos, al contrario, tienen todos mis datos. No obstante me gustaría aclarar al joven Tatu, algunas dudas que le quedaron, y las comparto con ustedes.

Tatu:

No respondiste mi pregunta. Yo por el contrario te vuelvo a contestar y te aseguro será la última vez que lo haga. La ‘Revolución’ para mí, analizando el término según tu punto de vista, no significa nada. Me asombra tu fanatismo, parece que hablaras de Jehová. Aterriza: Lo que se logró en Cuba en materia de educación y salud, fue gracias al esfuerzo de millones de seres humanos, no de un ente abstracto, que ni tú mismo tienes la capacidad de definir.

Partamos de un punto: Cuba no es el único lugar del mundo en que la educación es gratuita y accesible a todos. Tampoco es donde único, los negros pueden llegar a ser profesionales. También cuenta el esfuerzo y la voluntad de las personas.

Tutu, yo no tengo que combatir a ningún aprovechado de la Revolución. Imagínate que en mi condición de mujer y esposa, me dedique a luchar y exigir fidelidad a todos los maridos infieles. En ese supuesto, mi actitud seria más comprensible, que la que según tú, debí haber adoptado en su momento con respecto a los “oportunistas que se valen de su posición para obtener beneficios”.

No fui yo quien les dio posición. Dime tú: ¿Qué premio me hubiesen dado si los denunciara? Te respondo: una medalla por chismosa. Somos cubanos y sabes que, la doble moral, es hoy una forma de supervivencia, así como la ilegalidad y la corrupción. No te confundas, no los juzgo pero tampoco justifico lo que hacen. Simplemente creo, que hay que atacar primero la causa de esos males.

Tatu, no es difícil pensar. Pregúntate: ¿Por qué los cubanos tiene que recurrir al robo, la ilegalidad y la corrupción para sobrevivir? Si tienes la capacidad para responderte la pregunta, entonces encontrarás la raíz del problema. Esos problemas, si son logros de tu ‘Revolución’. Te aseguro que la solución de los mismos, no está en denunciar y sancionar.

Te dejo una tarea para que te aproximes a la idea. Diles a tus amigos estudiantes de derecho, que te expliquen la figura del hurto famélico. Cuando lo descubras entenderás, que a ese punto, hace rato llegó una buena parte de la población cubana. Un dato curioso, estuvo presente en nuestra legislación, pero se eliminó con el proceso revolucionario. Sería interesante que investigaras porque la eliminaron.

No seas ingenuo Tatu, ¿De qué sentimiento me hablas? El pasado jueves entre en la SINA y estuve conectada durante dos horas. En la entrada estaba Omara Portuondo ¿Acaso ella debería sentirse culpable por entrar en el ‘lugar desde el cual atacan a su nación’? No sólo ella, también los cientos de cubanos que entran diario tratando de alcanzar sus sueños: emigrar en busca de las oportunidades, que no tiene en su país. Dicen las malas lenguas, que dentro reparte dólares ¿Ella también quedará en duda o el cometario es sólo para los que disienten abiertamente y no se esconden detrás de un seudónimo?

Soy licenciada en derecho, graduada en la Universidad de la Habana, Cuba. Profesionalmente critico la ley de mi país y me baso exclusivamente en mi realidad, no la comparo con ninguna otra, porque no conozco otra. Si no lo sabías, mis estudios fueron exclusivamente sobre el sistema legal cubano, que es completamente distinto al norteamericano. No sé qué ley se aplicó en ‘el caso de los cinco’. Tampoco me interesa que ley aprobaron en Arizona o la que aprobarán en Texas. Me maravilla el conocimiento que tienes sobre los Estados Unidos de América, y eso que soy yo, la que reúne los requisitos exigidos por el Departamento de Estado. Deberías concentrarte y conocer más en la realidad de tu país

Con respecto al ‘caso de los cinco’, el gobierno cubano destina buena parte del presupuesto estatal a financiar comités de solidaridad en el extranjero y campañas por su liberación. Tienen un grupo de abogados a su disposición y por supuesto, a ti para hablar de ellos. Mis modestos conocimientos lo pongo al servicio de otros cubanos, que no tienen la suerte de contar con tantos recursos para defenderse.

Antes de terminar, no utilizo este medio para exigir disculpas públicas. Una duda, noté que tienes la posibilidad de intercambiar con tus comentaristas en tiempo real. ¿En la Universidad de Matanza todos los estudiantes tienen las mismas posibilidades de conexión a internet que tú? Lo dudo. Ves, tú disfrutas de privilegios, solo porque defiendes lo indefendible. Buena suerte y recuerda: el día que decidas dar la cara y enfrentar tu realidad de forma objetiva, llámame, ya sabes dónde.

Laritza Diversent

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