Historias de cubanos, Mi Isla

Ningún Problema

 -¡Malagradecido! Hablando mal de la Revolución y hoy eres alguien, porque ella te dio educación y salud gratuita. Además, te garantiza mensualmente una canasta básica, mientras en el mundo, mueren a diarios millones de persona de hambre.

-Sabes, a mi no me gusta hablar mal de nadie por la espalda. Es más, búscamela para decirle todo lo que siento en su cara. Enséñame quién es y donde está la conquistadora ¿Cómo puedo hablar con ella? Dame su dirección, que voy a tocarle la puerta. –

No te hagas el listo que tú sabes de lo que te estoy hablando.

-Sí, lo sé, y tú también sabes lo que yo quiero decir. Hoy quiero respuestas y si no está ella para dármelas, entonces dime tú ¿Quiero saber por qué me engaño a mí, y también a mis padres? Dijo que era lo máximo y única solución, para que todos por igual, llegaríamos al progreso. Mis padres le creyeron y yo a ellos. Me dediqué en cuerpo y alma a mis estudios, me convertí en un profesional ¿De qué sirvió, si no me respeto a mí mismo? Hoy en la reunión del sindicato exigieron el apoyo de todos los trabajadores para enfrentar la ilegalidad y la corrupción. Recogieron el compromiso de todos los trabajadores por escrito: nombre y apellidos, dirección número de teléfono, talla, peso corporal y color de la piel…

-¿Y para qué hacía falta todo esos?

-Yo no sé, pregúntaselo a ellos; pero chico, no me interrumpas. Di mis datos y firme todo. Tú sabes que soy el jefe de almacén y tengo que dar el ejemplo. De lo contrario corro el riesgo de que me cuestionen y hasta pierda el puesto, que mucho trabajo me dio conseguir, y hay una pila de gente están locos porque esos suceda. Una placita como esa vale dinero…

-Eso sí, el jefe nuevo que llegó, te tiene el pie puesto encima. El tipo bota a todo el mundo para traer a su gente. Ya empezó por el económico, le mandaron una auditoria y se lo echaron.

-volviendo al tema,…Asere, estoy cansado. A veces cuando llego del trabajo, el chamaco se pone hablar conmigo. No sé qué decirle, quiere ser como yo ¿Quién soy yo? Un ingeniero mecánico que trabaja en un almacén de víveres, robando a las dos manos para poder vivir. ¿Cómo le explico eso? Ese no es el futuro que quiero para él. Estudie, sí ¿Para qué? Tengo un título que no ejerzo. Lo triste es que repito toda esa muela de ‘las conquistas y los sacrificios para conservar la Revolución’, frente al resto de los trabajadores en el matutino, cuando sabemos que esto no da más. Deja la muelita bizca, soy tu jefe, pero conmigo, no tienes que fingir ¿A propósito, por qué faltaste hoy?

-Nada, tuve que resolver un asuntico ahí, se medio una bola y estaba sin un peso. No tengo ni un grano de arroz en la casa.

-Ya…ya, no me expliques tanto, después te tiro un cabo con la de personal; pero que no se te olvide, mañana pasa por donde está la del sindicato y firmar. Hace falta el compromiso del 100% de los trabajadores, para que la empresa salga destacada en la emulación semestre.

-¡Tú sabes que conmigo, no hay problema!

Laritza Diversent

Estándar