Mi Isla

¿Hacia dónde vamos?

 

Comenzó el año 2011 y Cuba continúa presa del dilema. Un gobierno de más de medio siglo, liderado por los mismos ancianos, que se dan otra oportunidad para rectificar sus errores antes de abandonar este mundo. Así lo expresó en su más reciente discurso, el presidente del Consejo de Estado, Raúl Castro.

La historia se repite. El III Congreso del Partido Comunista de Cuba, celebrado en febrero de 1986, inició la histórica etapa de “rectificación de errores y tendencias negativas”. En aquel entonces los comunistas cubanos estaban enfocados en eliminar la predisposición a imitar el modelo soviético, principalmente la aplicación de las reformas políticas y económicas que Gorbachov había establecido en la URSS, más conocidas como La perestroika.

25 años después comienza un nuevo proceso de rectificación de la formula cubana para el socialismo del siglo XX. El rediseño será en un el VI Congreso del Partido Comunista de Cuba, previsto celebrarse entre el 16 y el 19 de abril del 2011, cuando se cumplen 50 años de la proclamación del carácter socialista de la revolución y la victoria de Playa Girón.

Lo interesante del caso es que no tienen nada definido, a pesar de afirmar que no volverán a copiar de nadie. Seguro están que no permitirán el libre mercado como lo hicieron los chinos. De hecho, el nuevo intento está plagado de contradicciones. Reconocen que absolutizaron el principio de la propiedad estatal sobre los medios fundamentales de producción, pero no permitirán el auge de la privada.

Los veteranos lideres cubanos están convencidos de que el mayor y más importante erros cometido en el pasado, fue creer que alguien sabía que era y como se construye el socialismo. Sin embargo, el principal problema de la vieja guardia, no es la búsqueda incierta de nuevas formulas para rediseñar el socialismo a la cubana, antes de que la hoz de la muerte siegue sus longevas vidas. La equivocación por la que pagamos todos, es la tozudez de mantener un recio e inviable capitalismo de estado.

En este 20101, lo triste no es que la historia se repita, ni que reconozcan su equivocaron después de tanto tiempo en el poder, ni que se sientan los únicos capaces de enmendar sus faltas. Lo inconcebible es que lo hagan siguiendo las mismas políticas que lo llevaron al fracaso.

Ni siquiera aciertan en fundamentar el nuevo intento. Alegan que a pesar de que los teóricos del marxismo demostraron científicamente el sistema, la edificación de la nueva sociedad, en el orden económico, es un viaje a hacia lo desconocido. Sin embargo, aseguran los lineamientos de la política para el próximo quinquenio, señalan el rumbo hacia el futuro socialista. Moraleja, ni ellos mismo saben hacia dónde vamos.

 

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