Mi Isla

Del dicho al hecho


La escena comienza con varios amigos sentados, en una esquina cualquiera de la habana. Conversan, mejor dicho vociferan, mientras pasan de mano en mano la botella. Se acaloran discutiendo sobre lo mala que esta la calle, nadie aporta una solución de como mejor buscarse la vida y concluyen que lo mejor es irse de aquí “… pa´ la… ¿?…”. A uno de ellos se le ocurre elaborar un plan de huida. Su socio que lo escucha con disimulo, lo saca del grupo y lo lleva hacia un parque, donde sentado le dice:

  • Chama, cuando estés deprimido, no desahogues tus frustraciones en público, tú no sabes quién es quién, te puedes buscar un problema, mucho menos digas que te vas a llevar la lanchita de regla para irte de aquí pa la pin… o que le vas a poner una bomba al Consejo de Estado para que todos los viejos se mueran pa la pin… ¡cuidado! Te pueden sancionar por salida ilegal o por terrorista que es peor. Recuerda a los tres negritos que fusilaron por eso mismo en el 2003 … (El socio no lo deja terminar)
  • Asere eso es jodedera, tú sabe que cuando me doy dos trago empiezo hablar ¡mier…! ¿Pero por qué, no estoy haciendo nada malo? –pone el rostro de ingenuidad- como dicen por ahí, “del dicho al hecho hay un buen trecho”
  • Lo sé, pero tu pensamiento es peligroso y si alguien te escucha puede robarte la idea y hacerla realidad, y después te acusan de autor intelectual, cómplice o de instigador. Escucha mi consejo, en este país, hasta decir en voz alta tus pensamientos o deseos reprimidos, es arriesgado. La gente siempre te escuchar y hasta cuerda te dan, pero a la hora de la verdad niegan, haberse comido el pastel y te echan pa´lante como el carrito del helado, yo se que el ron saca las penas, pero te repito y fíjate, no es matraca mía, ten mucho cuidado. Le decía mientras agitaba insistentemente su dedo índice.
  • ¿Pero cómo se van a enterar de lo que dije?
  • ¡Qué ingenuo! Para los tribunales es suficientes las pruebas obtenidas en del trabajo operativo secreto. En este país los informantes se multiplican como los peces en el mar. Esto no es como el CSI la escena del crimen de las vegas, que necesitan evidencia física para incriminarte. Aquí por convicción moral te pegan 20 años en la cabeza.
  • No exageres –dice con incredulidad.
  • Cuídate tú que vas hasta Marianao a buscar la balita de gas licuado más barato. Te imagina que te pare la policía y te tiren por la planta y salga todos tus antecedentes penales. Todas las multas por escándalo público, cada vez que te encabronas en el parque con dos tragos arriba discutiendo con un viejo comunista. Esa gente no tiene remedio, están comiendo tierra y lo seguirán haciendo hasta que se muera, pero cuando le piden que abran la boca, hablan hasta por los codos. Eso es un deber pa ellos.
  • Lo sé asere, pero me sacan de quicio, concluye con resignación.
  • A lo que iban, aquí lo saben todo y a la vez no saben nada, te la componen en el aire son capaces de pensar que estas realizando acciones para volar un objetivo estratégico de la Revolución, no te estoy echando miedo, solo te estoy advirtiendo. Vuelve a señalarle con el índice en el rostro, mientras busca si alguien los escuchaba.
  • Si fuera por eso meterían preso a todo el mundo ¿Tú sabes cuantos están locos por irse de este país, o que explote esto pal´ carajo? No, y eso no es todo ¿cuantos se matarían con bomba y todo, con tal que los males de Cuba desaparezcan?
  • No te saben el cuento del tipo que en la bodega contó que había soñado que mataba a Fidel y lo condenaron para que no soñara más. Socio, hay miles que piensan como tú, pero son más los que hablan susurrando.

Las cortinas se corren, acabo la función.

Laritza Diversent

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