Artimañas comunistas, Socialismo y corrupción, Trabajadores por cuenta propia

No habrá polémica, solo es demagogia

Las reuniones todos los sectores sociales del país para definir como debe ser el modelo económico del futuro, es calificado por Granma como un hecho sin precedentes e improbable en el mundo contemporáneo.

El órgano oficial del Partido Comunista de Cuba esta entregado en cuerpo y alma a hacernos sentir que vivimos en otro planeta y galaxia. A veces me cuesta trabajo entender la forma de expresión de los socialistas cubanos. ¿Es ironía o simple burla? no me cabe en la cabeza llamarlo ingenuidad.

¿A quién se le ocurre mencionar la palabra definir para caracterizar el supuesto debate de los lineamientos económicos del socialismo cubano para los próximos 5 años? Hay que ser muy demagogo para afirmar que se analizan las políticas propuestas por los dirigentes políticos.

Sería muy iluso y exagerado afirmar, que el 15 % de los lineamientos serán redefinidos tras los debates con la población, en un sistema donde prima la planificación y control estatal, donde el único actor económicos favorecido es el Estado y sus empresas socialistas.

Asumamos los lineamientos en su formulación actual con vocación autentica y radicalmente revolucionaria como aconseja Granma en sus trabajos propagandísticos del VI congreso del PCC. Tomemos dos puntos de los lineamientos: No se permitirá la concentración de propiedades en personas naturales y jurídicas del sector no estatal y se aplicará mayores gravámenes a los ingresos más altos

Pensemos en el problema: la isla necesita la recuperación económica y los cubanos quieren cambios, por ejemplo libre empresa y supresión de la doble moneda. La lógica dice que si en el sector estatal sobra más de un millón de trabajadores, que en las nuevas circunstancias deben vivir por cuenta propia, la administración debe dar ventaja y facilidades a los nuevos actores que tiene la responsabilidad de generar empleos e ingresos de los que dependerán numerosas familias.

Los lineamientos desconocen esos aspectos. Al contrario, contiene trabas que impiden el desarrollo económico y el progreso social de los propios cubanos. Si preguntan por los resultados, de cara al debate público, veo infinidad de procesos judiciales por evasión fiscal, a la corrupción engordando sus tentáculos y a la administración confiscando por enriquecimiento ilícito.

Ninguno de estos temas estarán en la agenda de los dirigentes comunistas el próximo abril, fecha en que planea celebrarse el VI congreso del Partido. Las políticas están definidas según los intereses de los que hoy dirigen y controlan el país. Incluso la mayoría fueron recientemente adoptadas normas legales por el Consejo de Estado.

En fin, lo vivido hoy por la sociedad cubana se parece a una vulgar obra de teatro, donde la mayoría contempla la obra, como simples espectadores. Si, es improbable que en otra parte del mundo, el destino de más de once millones de personas, dependa de la voluntad de unos pocos. Sin dudas, no habrá polémica, solo demagogia.

Estándar