El silencio


Consideraron el silencio del MINSAP como “una profunda falta de respeto y casi un atropello a este grupo de trabajadores que tuvieron la honestidad de llamar la atención sobre una dura realidad que toca todos los días a su puerta y gravita sobre su mesa”.

“el mismo trabajador que en el momento más álgido y triste del período especial se mantuvo por $3.00 USD o menos, al mes junto a su puesto de trabajo sosteniendo en pie la valía de esta obra y que merece saber que sus criterios son tenidos en cuenta”, agregaron.

“si bien es la justicia el ideal supremo de la Revolución, no es justa ni proporcional, sin embargo, la retribución que actualmente recibe nuestro trabajador aún después de décadas de esfuerzo y consagración, mientras otro sectores estatales son retribuidos varias veces más, situación nada compatible con el principio marxista ¨… a cada cual según su trabajo.”¨

Los doctores también advirtieron que sus inquietudes eran “solo la punta del iceberg; el problema en sí es mucho más polémico y profundo y nunca será resuelto con remedios paliativos ni tímidos aumentos salariales. Solo podemos, humildemente, alertar; el que tiene oídos para oír, oiga. La realidad es mucho más dura que cualquier palabra y esa, aunque nos queme las manos, no cabe en ningún discurso”.

La colaboración medica en el extranjero


Según argumentan los médicos en su segunda misiva, hoy se enarbola “la bandera del internacionalismo” a través de las colaboraciones medicas en el extranjero, gracias los profesionales y técnicos de la salud que permanecen en la isla y asumieron “el trabajo de quienes salen a la misión”.

“un médico cubre el trabajo que antes realizaban 3 o 4 compañeros, existiendo incluso casos más dramáticos, todo esto tratando de entregar el mismo esmero al paciente y recibiendo a cambio la misma retribución de siempre”, argumentaron

Los médicos afirman que sus colegas internacionalistas, “ recibe varios cientos de dólares al mes” y a su regreso a la isla, “un estipendio mensual nada desdeñable bajo las circunstancias actuales”.

Otros reclamos


¿Qué justifica que desde el especialista MGI o estomatólogo en el área hasta el último superespecialista del Instituto tengan insatisfechas sus necesidades básicas, y de no ser el caso, las satisfaga a expensas de cualquier oficio y nunca a partir de su salario como profesional?, preguntaron los doctores

Según los galenos en su misiva los médicos cubanos están obligados a buscar fuentes alternativa de ingresos “de formas tan exóticas y disímiles que lo llenarían de estupor: criando cerdos, planchando para la calle, vendiendo pizzas, jamón o huevos, como albañil, carpintero, zapatero”

En opinión de los doctores, esas actividades, “le restan ánimo y tiempo para su superación profesional, lo sustraen de lo que debería ser su única preocupación, el estudio, que debería revertirse en una atención más exquisita a su paciente desde el punto de vista científico”.