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Blogosfera alternativa en peligro

La libertad personal de los miembros de la blogosfera alternativa cubana, está en riesgo después que medios oficiales los acusara públicamente de mercenarios.

Laritza Diversent

El pasado 22 de marzo el Diario Granma, órgano oficial del Partido Comunista de Cuba, publicó un artículo, titulado “ciberguerra: mercenarios en la red”. Un día antes, la televisión cubana utilizó, en la serie documental “Las Razones de Cuba”, los términos cibermecenario y ciberterrorista, para calificar a los blogueros independientes de la Isla.

Los calificativos implican acusaciones graves. La legislación penal cubana regula el mercenarismo y el terrorismo como delitos que atenta contra la Seguridad del Estado. Las penas oscilan entre 5 y 30 años de cárcel. Por otra parte, la isla ha ratificado instrumentos internacionales que le obligan a reprimir tales actividades.

Granma afirmó que “A través de blogueros y redes sociales como Twitter y Facebook, se han alentado en el mundo levantamiento y grandes manifestaciones”. Según la televisión, estos jóvenes utilizan herramientas de Internet para desestabilizar el orden interno de la sociedad cubana.

Granma también afirmo que miles de especialista “de medios internacionales tienen órdenes de estar pendientes de los mensajes de Twitter y las actualizaciones del blog de la mercenaria”, refiriéndose a Yoanis Sánchez, autora del Blog Generación Y, centro de los ataque de los medios oficiales cubanos.

La Convención Internacional contra el reclutamiento, utilización, financiación y entrenamiento de mercenarios, califica como tal, a la persona reclutada para combatir en un conflicto armado o acto concertado de violencia, a cambio de un provecho personal o retribución material. Ni los nacionales, ni los residentes, reciben tal calificación.

En el 2007, el gobierno ratificó la referida Convención, pero con reservas. Declaró que basta la simple retribución material, por el monto que fuera, para considerar una actividad como mercenaria y que continuaría aplicando la definición que al respecto daba su Código Penal.

Según la ley cubana, mercenario es quien, “con el fin de obtener el pago de un sueldo”, se une a “formaciones militares”, integradas por “individuos que no son ciudadanos del Estado, en cuyo territorio se proponen actuar”, y quien “colabore o ejecute cualquier otro hecho” para lograr el mismo objetivo.

“Contra Cuba y otros países considerados enemigos de Estados Unidos se ensaya una variante de la ciberguerra: el fomento de una blogosfera que, aunque se pretende tildar de “independiente”, es subordinada de manera total al mando e interés de Washington”, afirmó Granma.

“La ciberguerra es un modelo de conflicto que ha aparecido en el escenario de la sociedad de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación (NTIC), ofreciendo un contexto bélico”, definió el diario.

Entre los Estados Unidos y la isla existe un diferendo político de más de 50 años. “Indudablemente el ala conservadora yanqui comienza a potenciar nuevos pretextos y escenarios de confrontación, para calumniar la revolución cubana y propiciar…una eventual agresión militar”, afirmo Granma.

Estos blogueros son gentes que en entrevistas, han exhortado al levantamiento en Cuba, han alentado la violencia…”, afirmo Granma. Esas nuevas caras de la contrarrevolución se prestan al juego de la estrategia de subversión en internet utilizando deliberadamente la omisión, la tergiversación y la mentira

Ley No. 93, Ley Contra el Terrorismo también sanciona “actos que por la forma de ejecución, medios y métodos empleados”, tiene el propósito específico de de provocar estados de alarma, temor o terror en la población, por poner en peligro inminente o afectar la seguridad del Estado cubano. Entre ellos están los “Actos en ocasión del uso de los medios y técnicas informáticas”.

La norma prevé sanciones para quien utilice, cree, distribuya, o tenga en su poder equipos, medios, programas, redes y aplicaciones informáticas, para usar, alterar, etc., información de seguridad o de entidades nacionales capaces de producir los mismos efectos.

Los que promueven a estos blogueros contrarrevolucionarios no escatiman en facilitar y propiciar la entrega de premiso… por la postura servil que demandan de ellos”, explica el diario. Más adelante afirmó “Esa es la modalidad que ha encontrado el gobierno estadounidense para pagar los servicios de sus blogueros inflados”.

Ley Contra el Terrorismo también al que, por cualquier medio, recaude, o tenga en su poder fondos o recursos financieros o materiales, con el propósito de que estos se utilicen en la comisión de alguno de los actos de terrorismo.

Tal vez los medios solo intentaban desacreditar al grupo. Sin embargo, para tal fin, es injustificada la utilización de los referidos términos. La ley penal cubana es muy abarcadora. Permite a las autoridades interpretarla de varias formas.

El caso de Alan Gross, constituye el ejemplo más reciente. El norteamericano fue juzgado y sancionado en la habana, a 15 años de cárcel, por introducir en el país equipo de conexión satelital. Para los tribunales cubanos el hecho constituyo un acto contra la independencia y la integridad territorial del estado cubano

Las actividades que desarrollan los nuevos rostros de disidencia, dentro de Cuba, son pacificas. No tienen relación con conflictos armados, ni guerra de guerrillas, ni actos de violencia. Es totalmente infundado el empleo de ese término. Lo más posible es que se prepare el camino para silenciar las voces cubanas más fresca.

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