Mi Isla

Ventas en los hospitales promueve debate en Granma

Laritza Diversent

Lectores debaten, en la sección Cartas a la Dirección del diario Granma, sobre las medidas adoptadas por la Dirección Provincial de Salud de la Habana, contra los cuentapropistas en los centros hospitalarios.

“Si hay vendedores particulares en los alrededores y hasta dentro de los hospitales es porque los acompañantes y los trabajadores del hospital necesitan comprar alimentos y no hay lugares legales cercanos suficientes donde comprarlos”, afirmó P. Menéndez en misiva publicada en el diario, este 17 de junio.

Menéndez planteo su desacuerdo con “las medidas adoptadas para eliminar las ventas por cuenta propia en instituciones de la salud”, de parte del Doctor Alfredo Gonzales Lorenzo, máximo representante del sector en La Habana, que se publicó en la misma sección, 20 días atrás.

Gonzales Lorenzo contestó a la carta de un comentarista publicada a finales de marzo, que afirmó estar “en total desacuerdo que cuentapropista de disimiles oficios acudan a realizar sus ventas a diferentes centros hospitalarios”.

Desde 1994, el Ministerio de Salud Pública (MINSAP), para limitar el acceso de los vendedores a los hospitales, principalmente los maternos y pediátricos, prohibió “la venta de productos de cualquier tipo, y especial los alimenticios, a particulares en los referidos centros y sus áreas aledañas”.

“Es una situación que no podemos permitir por todas las consecuencias negativas que trae consigo, por ello se han estado aplicando en diferentes momentos, medidas para enfrentarlas sin que hayamos conseguido el efecto necesario”, reconoció el Director Provincial de Salud.

“Con medidas represivas contra los vendedores no se borra la necesidad y por tanto no se consigue resultados”, apuntó P. Menéndez. Según el lector, los cuentapropistas “están resolviendo necesidades que salud pública no puede resolver”.

“…Me parece que lo mas revolucionario seria buscar locales higiénicos, con inspectores y controles donde se puedan establecer de modo legal en las cercanía de los hospitales o dentro del propio hospital si tienen locales disponibles”, agregó.

“Los hospitales no pueden convertirse en una plaza de cuentapropistas, ni dedicados a vender alimentos ni otras actividades”, afirmó M.M Batista Hernández, otro lector que participó en el debate. “Los hospitales no son una quincalla, pero hay que pensar en iniciativas”, comentó en su carta que se publicó en la sección del 24 de junio.

“Es cierto lo que dicen P. Menéndez a veces hay que estar días enteros al lado de un ser querido y es necesario alimentarse para mantenerse en pie en situaciones dolorosas como la de tener un familiar enfermo”, agregó Batista Hernández.

“Sin embargo, ese servicio no está para darlo las autoridades de salud, sino las de comercio y gastronomía o el gobierno local, vigilante por gestionar la presencia de las unidades gastronómicas o arrendar locales debidamente higienizados para esta actividad a los que trabajan en la forma no estatal”, apuntó.

En su respuesta el Director Provincial de Salud informó que el Consejo de Administración Provincial de la capital, acordó incluir “en las regulaciones de las áreas para el trabajo por cuenta propia, la no autorización de ventas en los alrededores de los hospitales”. Al finalizar su respuesta, solicitó “la cooperación de todo nuestro pueblo en el combate revolucionario, para no permitir que proliferen los vendedores”, en los hospitales.

Menéndez le requirió que releyera los lineamientos aprobados en el Sexto Congreso del Partido Comunista y no pedir “una vez más perder nuestro tiempo con discursos viejos”. “¿Es que no ve que es una contradicción pedir más de lo mismo (aunque admite que no ha dado ningún resultado y ser revolucionario?”, preguntó P. Menéndez

“…Justamente el equilibrio necesario es lo que falta entre la postura asumida por el director provincial de salud frente a la venta de alimento dentro y en los alrededores de los hospitales y la réplica de P. Menéndez”, afirmo Batista Hernández. “El debate y la discrepancia tiene que partir del respeto”, agregó.

“…A P. Menéndez se le fue la mano, pues casi llamó contrarrevolucionario a al doctor Alfredo Gonzales por expresar sus consideraciones de exigir orden y disciplina como demandaron otros lectores, comentó. “Llamar así a un revolucionario es uno de los insultos más grandes que puedan lanzarse” concluyó su misiva.

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Un clásico del socialismo cubano

Laritza Diversent

Un cuentapropista se queja de las ventas en los hospitales, en el único diario de tirada nacional de la isla; donde también recibió respuesta de la administración pública con las medidas adoptadas para eliminar la situación. Sin embargo, el gobierno no mencionó que hubo violación de la legalidad y ni cuestionó a sus responsables.

“A los acompañantes y visitantes de pacientes se les hace difícil poder conversar con sus familiares o amigos que se encuentran hospitalizados, porque el pregón en cada cubículo, de la galletica con chocolate, la galletica de soda, el refresquito, el dulce y el caramelito, la servilleta, el pan con jamón y queso, en fin, esto es una gran venduta en el horario de visita”.

El comentario fue publicado el pasado 25 de marzo, en Cartas a la Dirección del Diario Granma, bajo la autoría de L. Álvarez Padrón. “Es una situación que no podemos permitir”, le respondió Dirección Provincial de Salud de la capital, este 27 de mayo, en la propia sección del órgano de prensa del Partido Comunista.

Según la respuesta, a partir del análisis de los planteamientos de la carta del lector Álvarez Padrón con los directores de hospitales y colectivos laborales, se inicio un programa de acciones que incluye la aplicación de medidas a los trabajadores del sector para enfrentar la situación.

Sin embargo, desde 1994, el Ministerio de Salud Pública (MINSAP), para limitar el acceso de los vendedores a los centros asistenciales, en especial hospitales maternos y pediátricos, prohibió, por medio de la Resolución No. 58 de ese año, “la venta de productos de cualquier tipo, y especial los alimenticios, a particulares en los referidos centros y sus áreas aledañas”.

Según la respuesta del Doctor Alfredo Gonzales Lorenzo, máximo representante del sector de la salud en la provincia La Habana, se fijó la responsabilidad de impedir dicha práctica, en los jefes de servicios, salas, departamentos y en cada trabajador del centro.

No obstante, la norma aprobada por el MINSAP en 1994, declara responsables directos del cumplimiento de su mandato, a los viceministros que atienden las áreas de Higiene y Epidemiologia, Asistencia Médica y Protección, así como al Ministerio del Interior, al Sistema Único de Vigilancia y Protección, a las direcciones del MINSAP y de Salud de los gobiernos provinciales.

Ninguno de estos representantes gubernamentales reconoció su incompetencia. Todo lo contrario, depositaron en los trabajadores del sector, sus responsabilidades. Es así como funciona la cadena de mando estatal, siempre se rompe por el último eslabón. Un clásico del socialismo cubano.

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