Ancianos despedidos en Matanzas

Yaremis Flores

Al menos 25 jubilados fueron despedidos por la Jefatura de la Unidad Básica de Producción Cooperativa (UBPC), ubicada en la localidad Merceditas, en Matanzas, hace 2 semanas. “El motivo de los despidos, fue la muerte de uno de los ancianos, luego de quedar atrapado en un incendio, en el cañaveral de la cooperativa”, dijo Silvina, hija de uno de los desempleados.

Según la fuente, el obrero fallecido trataba de hacer una contra candela (método empleado para evitar la propagación de las llamas). Pero una manga de viento expandió el fuego hasta rodearle. “Los bomberos nunca llegaron. Cuando lograron apagar el fuego ya el hombre se había carbonizado” afirmó.

Enrique, 60 años, es uno de los afectados con los despidos. Tenía un salario mensual de 700 pesos moneda nacional (25 usd). Conformábamos más del 70 % de la fuerza laboral de la cooperativa”, dijo y aseguró que la respuesta de los directivos, ante el fatal hecho ocurrido fue despedir a los jubilados. “Otras UBPC, como la de Hoyo Colorado en el municipio matancero Martí, también ha iniciado algunos despidos injustificados.

El desvinculado argumentó que “los Jefes temen que ocurra otra muerte o provoquemos pérdidas, por descuido”. Sin embargo, reconoció nunca ha sido corregido por ninguna indisciplina, durante su contratación.

Enrique tiene como sustento mensual 300 pesos moneda nacional, unos 10 dólares aproximadamente, por una pensión que recibe del Estado. Personas de la tercera edad en la isla tienen que subsistir con algún ‘trabajito extra’ porque la chequera (pensión) no cubre sus necesidades.

Los jubilados en Cuba, por lo general, son contratados por la administración, por tiempo determinado. No obstante, la ley laboral no faculta a los dirigentes a terminar la relación laboral sin justificación legal.

Comunidad rastafari en la isla y la “celebración” del Primero de Mayo.

Yaremis Flores

Sandor Pérez, rastafari de 29 años, no tuvo motivos para celebrar este Primero de Mayo. El pasado mes de febrero fue despedido de Servicios Comunales de Habana de Este, donde laboraba como barrendero. Su jefe le señaló: “Si no te pelas, no puedes seguir trabajando con nosotros”. Sandor, había comprado con sus ahorros, su propio carrito para recoger basura.

Su larga cabellera enroscada bajo un turbante, no encaja con el criterio de ‘buen porte y aspecto’, exigido para pertenecer a una entidad estatal. Graduado de técnico medio en Construcción Naval, no ejerció el oficio por el rechazo institucional a sus creencias.

He optado por varios puestos de trabajo, y por lo general, no me escogen por mi apariencia” dijo Sandor. “Las únicas opciones posibles para los rastas en Cuba, son trabajar limpiando calles, en la agricultura o en la construcción. No conozco a ninguno que sea médico, profesor o diputado de la Asamblea Nacional” agregó.

Una niña de 4 años depende del joven rasta. Durante el mes de marzo solicitó trabajo en el Organopónico ‘Hanoi’, del reparto capitalino Alamar (lugar donde se cultiva y venden productos agrícolas) Pero la respuesta fue “Ven otro día, a ver si aparece algo para ti”. Acudió diez días consecutivos, con la esperanza de conseguir un puesto.

La mañana del onceno día, el Jefe del Organopónico le dijo, fingiendo pena: “La plaza vacante ya está ocupada, si hubieras venido ayer…” Sandor respondió: “Mire, no me pague con dinero, me conformo con un mazo de lechuga diario para mi I-tal (comida natural propia de la dieta rastafariana)”. La propuesta no fue aceptada.

Carlos Cantero, rasta de 36 años, también trabajó como recogedor de basura, hace unas semanas. “Fui expulsado por mis dreadlocks (peinado rastafari)” Además, aseguró que algunos hermanos rastas no han soportado la presión y han tenido que cortar su cabello, lo cual va contra los mandamientos de la religión.

Sin estadísticas oficiales precisas, algunos rastas cubanos aseguran, que la tasa de desocupación en su comunidad, es elevada. Para subsistir, están obligados a cumplir los estereotipos impuestos por la sociedad socialista. ¿Es de todos, la alegría de festejar, la obra de la Revolución, en el Día Internacional de los Trabajadores?

Reajuste económico en detrimento de los derechos

 

El gobierno cubano recientemente lanzo su proyecto de lineamientos de la política económica y social, para ser aprobados en el próximo congreso del Partido Comunista de Cuba, previsto celebrarse en abril del 2011. Al parecer en los próximos 5 años, el tema de los derechos fundamentales de los cubanos estará fuera de la agenda estatal, principalmente los derechos laborales.

En Cuba el sistema económico se basa en la “propiedad estatal socialista de todo el pueblo” sobre los medios fundamentales de producción. En la nueva actualización del modelo económico, se toman una serie de medidas para eliminar subsidios, gratuidades y tratamientos paternalistas, pero no se mencionas las garantías ciudadanos frente al poder de una administración, que es completamente irresponsable ante sus gobernados.

El Estado socialista continúa figurando como el único ente capaz de satisfacer intereses generales de la sociedad cubana, tanto en el plano individual como en el colectivo. Las nuevas políticas fortalecen sus empresas en detrimento de los derechos de los trabajadores.

Estrategia ya puestas en práctica con las recientes modificaciones legislativas llevadas a cabo por el Consejo de Estado, las que tiene como principal objetivo eliminar la responsabilidad legal del “Estado Socialista”, en la protección trabajadores disponibles, y de las empresas estatales, en la reubicación de estos.

Frente a eses exceso de poder de la administración socialista, las garantías laborales son mínimas. Las empresas estatales tiene la facultad de realizar procesos de restructuración de plantillas, hacer despidos en masa y cuestionar la capacidad de los trabajadores, alegando falta de idoneidad.

El obrero, como único medio de defensa, cuenta con un “Órgano de Justicia Laboral de Base”, en el que uno de sus miembros representa a la administración de la entidad que lo despide o con los tribunales, que constitucionalmente reciben instrucciones directa del Consejo de Estado, el mismo que puso en vigor las medidas que restringen el ejercicio de sus derechos.

No hay derecho a la huelga y las manifestaciones se permiten, solo si son organizadas por el propio estado o sus organizaciones de masa. De todas formas la Constitución de la República deja bien claro que ninguna de las libertades ciudadanas puede ser ejercida contra la existencia y fines del estado socialista.

Evidentemente los derechos ciudadanos no están la lista de prioridades del estado cubano. El reajuste económico, busca únicamente la supervivencia de un sistema que ha probado con creces ser ineficaz, y la permanencia en el poder de la añeja dirigencia histórica socialista, a costa del bienestar de los cubanos.

Laritza Diversent