Democracia Socialista, Derecho de propiedad, Derechos humanos, Derechos Laborales, Economía, Propiedad estatal, propiedad socialista, Trabajadores cubanos

Reajuste económico en detrimento de los derechos

 

El gobierno cubano recientemente lanzo su proyecto de lineamientos de la política económica y social, para ser aprobados en el próximo congreso del Partido Comunista de Cuba, previsto celebrarse en abril del 2011. Al parecer en los próximos 5 años, el tema de los derechos fundamentales de los cubanos estará fuera de la agenda estatal, principalmente los derechos laborales.

En Cuba el sistema económico se basa en la “propiedad estatal socialista de todo el pueblo” sobre los medios fundamentales de producción. En la nueva actualización del modelo económico, se toman una serie de medidas para eliminar subsidios, gratuidades y tratamientos paternalistas, pero no se mencionas las garantías ciudadanos frente al poder de una administración, que es completamente irresponsable ante sus gobernados.

El Estado socialista continúa figurando como el único ente capaz de satisfacer intereses generales de la sociedad cubana, tanto en el plano individual como en el colectivo. Las nuevas políticas fortalecen sus empresas en detrimento de los derechos de los trabajadores.

Estrategia ya puestas en práctica con las recientes modificaciones legislativas llevadas a cabo por el Consejo de Estado, las que tiene como principal objetivo eliminar la responsabilidad legal del “Estado Socialista”, en la protección trabajadores disponibles, y de las empresas estatales, en la reubicación de estos.

Frente a eses exceso de poder de la administración socialista, las garantías laborales son mínimas. Las empresas estatales tiene la facultad de realizar procesos de restructuración de plantillas, hacer despidos en masa y cuestionar la capacidad de los trabajadores, alegando falta de idoneidad.

El obrero, como único medio de defensa, cuenta con un “Órgano de Justicia Laboral de Base”, en el que uno de sus miembros representa a la administración de la entidad que lo despide o con los tribunales, que constitucionalmente reciben instrucciones directa del Consejo de Estado, el mismo que puso en vigor las medidas que restringen el ejercicio de sus derechos.

No hay derecho a la huelga y las manifestaciones se permiten, solo si son organizadas por el propio estado o sus organizaciones de masa. De todas formas la Constitución de la República deja bien claro que ninguna de las libertades ciudadanas puede ser ejercida contra la existencia y fines del estado socialista.

Evidentemente los derechos ciudadanos no están la lista de prioridades del estado cubano. El reajuste económico, busca únicamente la supervivencia de un sistema que ha probado con creces ser ineficaz, y la permanencia en el poder de la añeja dirigencia histórica socialista, a costa del bienestar de los cubanos.

Laritza Diversent

Estándar
Camellos, Constitución cubana, Economía, Hambre, Periodo especial, propiedad socialista, Resignacion

Época traumática (III)

Laritza Diversent

La adolescencia

Si en la niñez el periodo especial me marco profundamente, mas lo hizo en mi adolescencia. Mi primer periodo menstrual, trapos doblados y ardor. En la farmacia comienzan a dar un paquete de intima por mujer. 10 almohadillas,  no alcanzan. Mami se sacrificó y las que le tocaba, me las dejó a mí.

No hubo fiesta de quince ni fotos. Solo un vestido de uso, 300 pesos. Los ahorros de mamá  en seis meses. Para la ocasión, me tocó, por la libreta de abastecimiento, 5 cajas de cerveza, un cake, 50 panes, 5 botellas de ron y otro tanto de refresco sirope. Las cervezas dieron 40 dólares, un par de zapato y una blusa para mí, un pantalón para mi mamá y un par de zapatillas, para cada uno de mis dos hermanos.

Mi primera salida de noche: El disco-vianda. En el agro del reparto, ponen música grabada. Una odisea para elegir la ropa de la noche. No había para escoger, pero era necesario combinar, para no repetir. El fin de semana pasado había usado la misma. El creyón labial mezclado con lápiz para ojos, nos daban diferentes tonalidades para el maquillaje.

Los zapatos, para el taller, eran los mismos de ir a la escuela. Los pobres no podían más, salían andando solos cuando mes los quitaba. Si eran blancos se pintaban con pasta de diente perla, que también era el remedio para la acidez.  Los de colores oscuros siempre terminaban negros. Tenidos con una tinta de formula especial. El tizne que producía el fogón de Keroseno en las cazuelas, con alcohol.

Los nuevos venían cuando los viejos no admitieran otro remendón. Las puntillas me tenían agujereados los pies ¡A un gustazo un trancazo!  Aguanta si quieres divertirte.  Si te dejaban en la calle, amárralos, el mismo cordón o un alambre resolvía el problema.

En la disco, la oscuridad para disimular los muchos remiendos del atuendo. En una sola libación, el trago de chispa de tren, para quitar la pena, mejor dicho, la vergüenza. La noche divertida: baile y música. El keroseno, que decían era ron, ponía las cabezas mala. De momento, discos de acero de 5 y 10 Kg volando por los aires, cadenas con ganchos danzando, piñazos y bofetones, ¡tremendo corre…corre!, a esconderse debajo de los vianderos, hasta que se calme la tormenta.

Una época Inolvidable y traumática también, un tiempo que marco a todo cubano con uso de razón. Una línea que aun asciende y desciende por debajo de cero. Creatividad y supervivencia, entre ambas: escases, privaciones y más miseria.

Estándar
Constitución cubana, Declaración Universal de los Derechos Humanos, Derecho de propiedad, Derechos humanos, Economía, Iniciatica económica privada, Leyes en cuba, propiedad socialista

Actividades de Reducida significación

Laritza Diversent

El código penal, no considera delito,  la realización de actividades de reducida significación económica, excepto en los casos, cuando en su realización, se utilicen medios o materiales de procedencia ilícita.

Sin embargo, el Decreto 141 de 24 de marzo de 1988, sobre Contravenciones del Orden Interior, considera,  como contravención de la Economía Nacional, las actividades económicas ilícitamente realizadas, cuando tienen reducida significación.  

La legislación penal además, prohíbe el préstamo con interés. La adquisición de mercancías con el propósito de revenderlos para obtener ganancia; poseer o transpórtelas en cantidades evidente e injustificadamente superiores a las requeridas para sus necesidades normales, es considerado como un delito de especulación y acaparamiento.

Igualmente las adquisición, posesión o trasportación de mercancías en pequeñas cantidades, aunque el beneficio económico que el sujeto supuestamente adquiera con ellas, sea de reducida significación, son sancionadas administrativamente.

 En ese sentido el antes mencionado Decreto 141 de 24 de marzo de 1988, sanciona con multa, la adquisición de mercancías u otros objetos con el propósito de revenderlos para obtener ganancia, cuando es de reducida significación económica.

Por otra parte el Dictamen No. 105/80 del Consejo de Gobierno del Tribunal Supremo Popular (TSP), considera que la transportación de tabaco y café en cualquier cantidad puede constituir, el delito de especulación y acaparamiento.

Con Dictamen No. 214/85 del Consejo de Gobierno del TSP establece que el particular que adquiera cualquier clase de productos o mercancías con el propósito de revenderlos para obtener lucro o ganancia, comete el delito de especulación.

Por su parte, el Dictamen  Nro. 63 de 1993 de la Fiscalía General de la República, analiza las diversas situaciones que pueden darse en cuanto a la tenencia o transportación de mercancías o productos en la situación del país y aclara que para proceder por la vía judicial o contravencional administrativa se requiere una valoración individual de cada caso, tomando en cuenta la cuantía de lo ocupado, el tipo de producto, la situación que presenta su abastecimiento por  vías normales, la justificación suficiente o no de su tenencia, el destino asignado y  las condiciones personales del infractor.

En cuba la propiedad no está concebida como un derecho  fundamental para la realización de fines económicos que satisfacen intereses humanos. El sistema socialista y su constitución estatal, parte de la base que, el Estado, es el único capaz de satisfacer esos intereses, tanto en el plano individual como en el colectivo. Motivo por el cual, asume el control absoluto del quehacer económico nacional, a la par que excluye, a sus ciudadanos, de intervenir en el mismo, prohibiéndoles la iniciativa económica privada, sea esta de mucha o poca significación.

Sin embargo, 50 años de vigencia del socialismo, en Cuba, han demostrado la incapacidad del Estado para solventar las necesidades particulares de sus gobernados y de la sociedad en general. La mayor prueba de ello es que la ciudadanía tenga que recurrir,  para subsistir, a la ilegalidad.

Estándar
Ilegalidades en cuba, Iniciatica económica privada, Propiedad colectiva, propiedad socialista, Violación

Leyes hechas para ser infringidas

Laritza Diversent

Julia tiene 72 años de edad. En las tardes, después de las cinco, se sienta en la esquina. Es la hora de más tráfico en la calzada. Un banquito, y encima de sus piernas una tabla. Sobre esta exhibe el jabón nácar, la pasta perla, los cigarros de la cuota, chupachupas, refresco de paquetico, javitas de nailon.

No gana mucho, pero algo busca. El jefe de sector le ha llamado en varias ocasiones la atención. En cuba es un delito vender sin autorización de una disposición legal y la licencia de una autoridad. Ella se esconde, le da pena; pero no le queda otro remedio. Está consciente de que comete una ilegalidad. Sabe que la ley se hace para cumplirla, pero tiene que sobrevivir.

Mensualmente tiene que pagar la electricidad y comer. Esos son sus únicos gastos. Recibe al mes una pensión de 150 pesos moneda nacional mensuales (6 pesos en moneda libremente convertible). Le descuentan 60 pesos, por el pago de los equipos electrodomésticos. Sus hijos la ayudan, pero ellos también tienen familia que mantener.

 La actividad que realiza julia nunca la convertiría en una nueva rica. Es de reducida significación económica. Por vender en la calle nunca llegaría ante un tribunal. No obstante, constituye una contravención que se penan con una multa. A finales del año pasado, después del paso de los huracanes, tuvo que pagar una de trescientos pesos. Dos policías vestidos de civil la pescaron infraganti. Además le confiscaron toda la mercancía.

Tuvo que vender el doble para pagar la penalidad y recuperar la inversión de la mercancía perdida. Obtuvo el dinero con las ganancias de la venta. Pagó la infracción con más ilegalidad. No obstante, Julia considera que lo que hace, no daña a la sociedad. Para ella es peor robar o pedir limosna en la calle. Asegura que continuara infringiendo la ley mientras leyes sean hechas para ser transgredidas.

 

Estándar