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Convicción

Los tribunales cubanos una vez declarada la culpabilidad de una persona, ordenan la destrucción de la evidencia incriminatoria.

Laritza Diversent

Jesús Daniel Forcade Portillo de 29 años de edad y Ramón Echevarría Fernández de 40, resultaron sancionados a 35 años de cárcel por el asesinato del joyero Humberto González Otaño, en la madrugada del 14 de septiembre de 2010, mientras robaban en su vivienda dinero y prendas por un valor de 206 mil 193 pesos moneda nacional.

Según la sentencia dictada por el Tribunal de la Habana, después del asalto los acusados entregaron a su cómplice, una chaqueta de mezclilla azul maculada de sangre de igual características a la de Esther Fernández, esposa del joyero, victima sobreviviente y única testigo presencial de los hechos.

Sus rastros de olor, también fueron encontrados en la escena del crimen. No hubo identificación por huellas dactilares ni por muestras de ADN. A pesar de los avances tecnológicos, en Cuba, son pocos los casos en que se realizan estas pruebas, la más confiable hasta el momento, para confirmar o destruir la inocencia de una persona.

La Ley de Procedimiento Penal consiente que los órganos de investigación criminal ordenen las pruebas científicas técnicas, cuando lo consideren necesario. Los juzgados por su parte, tampoco exigen su realización para tener plena certeza de su fallo.

El tribunal tuvo plena convicción de la culpabilidad de Jesús Daniel y Ramón. Sus familiares por el contrario, tienen plena certeza de su inocencia. La misma convicción tuvo Betty Anne Waters, una joven norteamericana, divorciada y con dos hijos, que matriculó en la escuela de leyes para asumir la defensa de su hermano Kenneth Waters.

Su historia fue protagonizada por Hilary Swank, actriz reconocida con dos premios Oscar a la mejor actuación femenina, en el film “Conviction”, del director Tony Goldwyn, en el 2010.

Kenneth Waters, en 1983 fue declararon culpable del asesinato de Katharina Brow el 21 de febrero de 1980. La sangre del atacante encontrada en la escena del crimen, resultó ser de su mismo grupo sanguíneo. Fue sancionado a cadena perpetua, sin posibilidad de libertad condicional.

Su hermana, Betty Anne, se convirtió en abogada y logro reabrir su caso en 1999, después de localizar la evidencia, que según las leyes del estado de Massachusetts, debió ser destruida en 1993. La prueba de ADN dio resultados negativos. En el 2001 fue absuelto después de cumplir 18 años de cárcel.

Lamentablemente, Forcade Portillo y Echevarría Fernández, no correrán la misma suerte de Kenneth Waters, a pesar de la convicción de sus familiares. La chaqueta, pieza de convicción del delito, no se encuentra entre las prendas de vestir que el tribunal ordenó decomisar a favor de los fosos provinciales.

Tampoco se dispuso su conservación. Los acusados aseguran no les pertenece y su familias afirman no le devolvieron ninguna prenda de vestir. En esas condiciones le será muy difícil revisar su causa en un futuro e intentar demostrar su inocencia.

Su caso no es el único en que la evidencia es destruida o desaparecida. En el 2007 el Tribunal de de Camagüey condenó a Delvis David Peña Mainer, a 40 años de cárcel, por asesinar brutalmente a machetazos, en enero de ese mismo año, a un matrimonio de jóvenes.

El tribunal afirma, las lesiones en ambas víctimas fueron realizadas por un zurdo, como Peña Mainer, con un instrumento corto contundente. A David le ocuparon una mocha, una tipo de machete útil para cortar caña.

Según la sentencia, en la “parte interior de las cachas de la empuñadura”, se encontró sangre, “aunque no se pudo determinar a qué especie correspondía”, refiere el tribunal en su sentencia.

El juzgado camagüeyano tuvo plena convicción de su culpabilidad y le pareció innecesario comparar la muestra de sangre encontrada el arma homicida, con el ADN de las víctimas.

Además, mando entregar la mocha, a un centro de trabajo y “la destrucción” de varias prendas de vestir del matrimonio, con “maculas de aspecto hemático”, y huellas de sangre de la escena del crimen.

Situación diferente pasó con Rafael Ramos Utra, sancionado por el Tribunal de Las Tunas, a 20 años de prisión por atacar sexualmente, en marzo de 2005, a una menor de edad, dentro de su propia vivienda.

“No existe relación entre el semen presente en el blúmer” reconoció el Laboratorio Central de Criminalística de Cuba en su primer examen de ADN, refiriéndose a la prenda que usaba la pequeña de 6 años y la muestra de sangre de Ramos Utra.

En una segunda prueba consignó “que la maculación amarillenta en el blúmer” de la menor, coincidía con la de “su propia muestra de sangre”. “No fue posible establecer el perfil genético del semen presente en el blúmer, porque el material seminal se agotó”, reconoció el laboratorio.

La probabilidad de encontrar a dos personas con la misma información genética, es de 1 en 15 millones de individuo. A pesar de la certeza del primer examen que demostró la inocencia Ramos Utra, el Tribunal de Las Tunas lo declaró culpable y también ordenó la incineración del blúmer, pieza de convicción del delito.

Según datos del film “Conviction” en Estados Unidos de América se han producidos 254 absoluciones post-condena desde 1989-2010, gracias a las pruebas de ADN. En Cuba, esa posibilidad será bien remota, mientras los tribunales, basados en su convicción de culpabilidad, ordenen la destrucción de evidencia incriminatoria.

 

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Caso García: Los hechos


Foto: Dania Virgen García

El arresto y enjuiciamiento en la Habana de Dania Virgen García, periodista independiente, bloguera y Dama de apoyo de las damas de Blanco, en lo adelante ‘caso García’, se colocó en los principales titulares de noticias que hacen referencia a Cuba. Sobre los hechos hay poca información y muchas dudas. Todo indica que el gobierno cubano, nuevamente utiliza su sistema de justicia, como un instrumento para reprimir a los disidentes.

Dania Virgen tiene 41 años de edad y es divorciada. Reside en el no 19305 de la calle 110, entre 119 y la Calzada de San Miguel del Padrón, en el municipio de ese mismo nombre, en esta capital. Tiene una hija, nombrada Zuzy de 23 años de edad y un nieto de 2. Entre ambas no hay buenas relaciones familiares.

Fue arrestada en su casa en la tarde del pasado 20 de abril. Hecho confirmado por el también periodista independiente Luis Cino. Ese día hablaron por teléfono aproximadamente a la 1:00 pm. La denuncia en su contra, fue interpuesta por su hija aproximadamente 15 días antes del arresto, según declaraciones de García a Cino. La familia de Dania no acepta sus actividades políticas opositoras y se niega a dar información acerca de su situación procesal.

Las disputas, base de la acusación, se originaron porque la hija quería cesar la convivencia con la madre, actual propietaria del inmueble, instándola a dividir o permutar la vivienda. Vecinos residentes en el barrio de García, domiciliados cerca de su vivienda, afirman que esta se le veía a menudo, sola en la casa y la hija ocasionalmente la visitaba con su nieto. Incluso, varias veces el pequeño se quedó bajo su guarda y cuidado. En la noche del 28 de abril, la presidenta del Comité de Defensa de la Revolución de la localidad, no tenía conocimiento de su encarcelamiento.

Julio rojas y Luis Cino, periodistas independientes allegados a García, afirman que entre ellas hubo varios enfrentamientos físicos violentos, en ninguno se evidenció lesiones que requirieran tratamiento médico. No obstante, la forma en que procedieron las autoridades policiales en su caso, fue poco usual.

Generalmente la Policía Nacional Revolucionaria (PNR), en caso de agresiones físicas entre dos personas, si no existen lesiones que requieran tratamiento médico para su curación, levanta un acta de advertencia a cada una de las partes involucrada en el hecho, y una multa que, la mayoría de los casos, no excede los 30 pesos moneda nacional, por desorden público. Igualmente se abstienen de intervenir en disputas familiares.

El caso García, fue diferente. El juicio en su contra se celebró el viernes 23 aproximadamente a las 12:00 pm. El tribunal Municipal de San miguel la encontró culpable de un delito de ‘ejercicio arbitrario de derecho’ y como tal la sancionó a 20 meses de encierro. Preventivamente García está recluida en la prisión para mujeres ‘Manto Negro’, en esta capital.

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La jugada

24 de abril, 11:39 pm, mi celular recibe un SMS de Claudia Cadelo: “Condenada a 1 año y 8 meses de prisión y trasladada a Manto Negro la periodista y Dama de Apoyo, Dania Virgen García”.

Después de la lectura, mi subconsciente también recibía un mensaje “cuidado con lo que haces, yo soy el poder y ninguno de ustedes está seguro, los puedo apresar por lo más insignificante”. Al aviso le di un nombre, efecto ejemplarizante.

El nombre de la disidente no me era familiar. Llame a varios amigos para que pusieran al tanto de la situación, pero nadie sabía nada. La noticia sorprendió a todos. Apresada el día 20 y juzgada el día 23: demasiada rapidez para tratarse de la justicia cubana. El opositor Darsi Ferrer lleva meses esperando juicio.

Pasado unos días, aun no había información sobre el caso de García. Mala relación materna-filial y violencia domestica, escena comun en cualquier familia cubana, de un barrio periférico. Sobre todo pensaba: dos personas pueden pensar diferente y discutir por ello, pero no al extremo que una hija llevara a prisión a su madre.

28 de abril, Decidí, acompañada de unos amigos, visitar Monte Rey en San Miguel del Padrón, localidad donde reside la encausada. Esperaba encontrarme una casa pequeña. Imaginaba que Dania y su familia vivían hacinadas. Me equivoque, el inmueble tiene el espacio suficiente para la convivencia.

Había luces prendidas dentro, pero nadie contesto a nuestro llamado. Decidimos indagar y casualmente hablamos con la Presidenta del Comité de Defensa de la Revolución. Nos presentamos como hermanos de religión.

La señora, una profesora de un pre universitario militar, afirmó que Dania vive en el lugar desde hace aproximadamente dos años. También nos dio detalles relacionados con su personalidad. La caracterizo como una persona Introvertida, cambiante y susceptible al rechazo, al que reacciona negativamente.

Cambio físicamente en menos de un año. Antes era gorda, casi 200 libras de peso corporal. Nos hablo de su empeño y dedicación en sus ejercicios físicos matutinos. Su carácter y relaciones de vecindad se modificaron después que comenzó en el cristianismo.

De su familia se conoce poco, generalmente se le ve sola en la casa. Su hija la visita ocasionalmente con el nieto. Incluso le consta, que el pequeño se ha quedado días bajo su guardia y cuidado.

Después de aquella visita las cosas se aclararon un poco para mí. El gobierno estudió bien su jugada. Escogió su víctima y al victimario. Después de un perfil psicológico, se entrometió en su vida intima, sabrá dios que medios utilizaron para lograr sus objetivos.

Luego buscó un delito menor y un procedimiento que se caracterizado por su celeridad y pocas garantías para el encausado. Evitó así, que se dispararan oportunamente las alertas y una campaña internacional que moviera la opinión pública, como sucedió en el caso del músico Gorki y del ex marino Pánfilo.

No sabemos cuál será el próximo movimiento de la dirigencia histórica y nada bueno puedo esperarse. Solo sé, que la imagen Dania aislada en una prisión de máxima peligrosidad, por un hecho irrelevante, sometida a una tremenda presión psicológica, me da mala espina.

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