Derechos Laborales

Comunidad rastafari en la isla y la “celebración” del Primero de Mayo.

Yaremis Flores

Sandor Pérez, rastafari de 29 años, no tuvo motivos para celebrar este Primero de Mayo. El pasado mes de febrero fue despedido de Servicios Comunales de Habana de Este, donde laboraba como barrendero. Su jefe le señaló: “Si no te pelas, no puedes seguir trabajando con nosotros”. Sandor, había comprado con sus ahorros, su propio carrito para recoger basura.

Su larga cabellera enroscada bajo un turbante, no encaja con el criterio de ‘buen porte y aspecto’, exigido para pertenecer a una entidad estatal. Graduado de técnico medio en Construcción Naval, no ejerció el oficio por el rechazo institucional a sus creencias.

He optado por varios puestos de trabajo, y por lo general, no me escogen por mi apariencia” dijo Sandor. “Las únicas opciones posibles para los rastas en Cuba, son trabajar limpiando calles, en la agricultura o en la construcción. No conozco a ninguno que sea médico, profesor o diputado de la Asamblea Nacional” agregó.

Una niña de 4 años depende del joven rasta. Durante el mes de marzo solicitó trabajo en el Organopónico ‘Hanoi’, del reparto capitalino Alamar (lugar donde se cultiva y venden productos agrícolas) Pero la respuesta fue “Ven otro día, a ver si aparece algo para ti”. Acudió diez días consecutivos, con la esperanza de conseguir un puesto.

La mañana del onceno día, el Jefe del Organopónico le dijo, fingiendo pena: “La plaza vacante ya está ocupada, si hubieras venido ayer…” Sandor respondió: “Mire, no me pague con dinero, me conformo con un mazo de lechuga diario para mi I-tal (comida natural propia de la dieta rastafariana)”. La propuesta no fue aceptada.

Carlos Cantero, rasta de 36 años, también trabajó como recogedor de basura, hace unas semanas. “Fui expulsado por mis dreadlocks (peinado rastafari)” Además, aseguró que algunos hermanos rastas no han soportado la presión y han tenido que cortar su cabello, lo cual va contra los mandamientos de la religión.

Sin estadísticas oficiales precisas, algunos rastas cubanos aseguran, que la tasa de desocupación en su comunidad, es elevada. Para subsistir, están obligados a cumplir los estereotipos impuestos por la sociedad socialista. ¿Es de todos, la alegría de festejar, la obra de la Revolución, en el Día Internacional de los Trabajadores?

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